ANÁLISIS

Ordóñez debe explicar su modelo de reestructuración de cajas 

Bruselas des­carta pro­blemas de sol­vencia pero re­co­mienda las fu­siones por efi­ciencia y ren­ta­bi­lidad

El Gobernador del Banco de España perdió ayer otra opor­tu­nidad para ex­plicar cuál es el mo­delo que con­si­dera ideal para la fu­sión de las cajas de aho­rro. Algún día tendrá que ha­cerlo. Los es­pañoles que leen todos los días no sólo los dia­rios, sino hasta el Boletín Oficial del Estado, lo sa­ben. Tienen dudas ra­zo­na­bles hasta los dipu­tados so­cia­listas y los bu­fetes de ex­pertos que de­baten entre ellos sobre cuantas mo­di­fi­ca­ciones se deben llevar a cabo para que el mo­delo no choque con la Constitución y las leyes que re­gulan el sector ca­jero. Bruselas apoya que se ace­lere el pro­ceso de fu­siones por sus ne­ce­si­dades de sol­vencia y sobre todo para que ganen efi­ciencia y man­tengan los ni­veles de ren­ta­bi­lidad que han te­nido hasta ahora.

Por eso el Banco de España parece haber decidido que las entidades alcancen un tamaño mínimo, pero nadie sabe bien cual es ese nivel ni cómo hacerlo. Los bufetes especializados ha justificado que con un tamaño mayor se podrían superar las restricciones que han empezado a sufrir cuando han tenido que acudir a los mercados mayoristas para obtener liquidez. También dan por hecho que tendrían menos dificultades a la hora de captar  más recursos propios básicos debido a la competencia para obtener capital. Entre otras razones por la competencia de las emisiones del Estado.

En su intervención en una jornada sobre la reforma del sistema financiero, Fernández Ordóñez respondía a las críticas que se están agudizando durante las últimas semanas de que el Banco de España no debe decidir qué proyectos de fusión ha de haber, sino examinar con rigor las propuestas y examinarlas con criterios únicamente profesionales. ¿Y quién lo va a decidir entonces?

Pese a que no se ha producido ni una sola fusión de forma voluntaria, Ordóñez se atrevió a decir ayer que la aplicación del FROB, que no se ha utilizado ni en una sola ocasión, ha sido un éxito porque ha servido para estimular la reestructuración, lo que no quita para que algunos procesos vayan muy lentos. En este sentido animó a que se busquen alternativas. ¿Pero a quien pretende engañar Fernández Ordóñez?

Menos mal que en un momento de sinceridad se lamentaba de que algunos de los procesos de fusiones se estén demorando más de lo deseable y pedía a las entidades financieras y a las comunidades autónomas que no los retrasasen o dificultaran más.

Lo que tenía que haber admitido es lo que le viene recordando el Partido Popular en base a las consultas realizadas a las instituciones comunitarias y a los despechos especializados, que los Sistema Institucional de Protección de Liquidez y Garantía, los SIP´s no tienen cabida en la legalidad vigente, tanto de ámbito estatal como autonómico. Que se haría necesario un cambio normativo en materia de Cajas de Ahorro, así como en materia de Competencia.

Pues no le de más vueltas. Explíquelo señor Fernández Ordóñez y no maree más la perdiz.

 

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