SOCIEDADES DE TASACIÓN

Las cajas se adelantan al Banco de España

El su­per­visor re­clama más trans­pa­rencia

BBK, Vital y Kutxa, por una parte; la Confederación Española de Cajas de Ahorro (Ceca), Caixanova, Bancaja, Caja Granada, Caja Castilla La Mancha (CCM), Caixa Penedés, Caja España, Caja Duero, Caja Extremadura, Cajasol y la Caixa, por otro. Ambos grupos están pen­dientes del Banco de España por un doble mo­tivo. Por una parte, ne­ce­sitan su nihil obstat para ce­rrar de­fi­ni­ti­va­mente las ventas de sus res­pec­tivas so­cie­dades de ta­sa­ción, Servicios Vascos de Tasaciones (Servatas) y Tinsa, al fondo de ca­pital riesgo es­ta­dou­ni­dense Advent, en la que se­rían sus pri­meras in­cur­siones en el mer­cado es­pañol de ta­sa­ciones hi­po­te­cas.

Y por otra, esperan cómo el supervisor concreta una norma que clarifique la relación entre las entidades financieras y las sociedades de tasación, que viven prácticamente de éstas. El Banco de España se inclina por prohibir que las entidades financieras sean accionistas de las sociedades de tasación de las que sean los más importantes clientes.

Una norma que afecta también a TasaMadrid, la sociedad de tasación utilizada habitualmente por Caja Madrid, que es destacada accionista de la firma. En cambio, los planes del Banco de España pueden beneficiar a Sociedad de Tasación, la tercera compañía del sector. Aunque trabaja habitualmente con bancos, en su accionariado sólo hay profesionales del sector y puede presumir, a diferencia de su competencia, de total independencia.

Tinsa, creada en 1985, tuvo en 2009 un volumen de negocio de 271.626 millones de euros (valor de las tasaciones realizadas), más del doble que la segunda, Tasamadrid, y cuatro veces la tercera, Sociedad de Tasación. Su facturación en el pasado ejercicio fue de 100 millones de euros, con 284.000 tasaciones. La Ceca tiene el 11,9% de Tinsa; Caixanova, el 8,1%; Bancaja, el 6,6%; Caja Granada, el 6,1%; CCM, el 6%; Caixa Penedés, el 5,7%; Caja España; el 4,6%; Caja Duero, el 4,2%; Caja Extremadura, el 3,4%; Cajasol, el 3,2%; y La Caixa, el 2,4%. Servatas, con 25 años de existencia, apenas facturó 6,5 millones, con 22.500 operaciones de valoración, pero controla el mercado en el País Vasco. Su capital se lo reparten entre BBK (50%), Kutxa (35%) y Caja Vital (15%).

La venta de Servatas ha provocado actos de protesta de los empleados (25 fijos más un centenar de tasadores independientes), que reclaman que antes el comprador suscriba un compromiso de garantía del empleo. En las cajas vascas justifican la operación en que quieren adelantarse a una nueva normativa en la que trabaja el Banco de España, que hará incompatible la presencia de instituciones financieras en el capital de las tasadoras.

En el supervisor sólo confirman que se está elaborando una nueva regulación para las sociedades de valoración y tasación de inmuebles que garantice la independencia de estas entidades a la hora de realizar su labor, sin confirmar que para ello se llegue a la prohibición de que las entidades financieras clientes sean accionistas.

El problema es que Advent parece condicionar la compra de Servatas a la adquisición de Tinsa, según medios vascos. El único requisito legal que queda para la venta de la principal tasadora en España es el OK del Banco de España, que se espera para antes de final de año. Pero hay reparos en el sector a que un fondo de capital riesgo extranjero se haga con el control casi hegemónico en el negocio de los servicios de tasación, tan importantes para los mercados inmobiliario, hipotecario y financiero.

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