Monitor de Latinoamérica

El riesgo de im­pagos mul­ti­plica el nú­mero de tran­sac­ciones en efec­tivo

La crisis deteriora la escasa bancarización de México

La pér­dida de in­gresos y be­ne­fi­cios de ban­cos, como BBVA Bancomer, se agu­diza

Banca
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México di­fí­cil­mente ol­vi­dará la crisis fi­nan­ciera de 2007. El país la­ti­noa­me­ri­cano que más la está su­friendo -su eco­nomía se con­trajo un 6,5% en 2009 -, asiste a un de­te­rioro de su nivel de ban­ca­ri­za­ción por el uso ma­sivo del efec­tivo en las tran­sac­cio­nes. Los par­ti­cu­lares han re­du­cido la uti­li­za­ción de los me­dios elec­tró­nicos y ser­vi­cios ban­ca­rios en un país ya de por sí con una baja tasa de ban­ca­ri­za­ción, en gran parte por la se­quía cre­di­ticia ban­ca­ria. Los pagos to­tales en efec­tivo y con tar­jetas rea­li­zados por los me­xi­canos se re­du­jeron en 2009 un 2,4%, según un es­tudio de Euromonitor. Obviamente, esta si­tua­ción afecta tanto a los bancos na­cio­nales como los­quue cuentan con par­ti­ci­pa­ción fo­ránea -como es el caso de Bancomer BBVA- cuyos in­gresos se han visto sen­si­ble­mente re­du­ci­dos, así como los be­ne­fi­cios y di­vi­dendos ex­por­ta­dos.

Las transacciones con dinero de plástico, incluyendo tarjetas de débito, crédito y de prepago cayeron un 1%, y el número total de tarjetas en circulación un 10%. La renuncia de las entidades financieras a facilitar crédito sigue determinando la caída de la tasa de bancarización en México y, como resultado de ello, de las comisiones que están dejando de ingresar por la dispensa de tarjetas y su uso.

Los préstamos brutos de consumo, que se componen principalmente por hipotecas, cayeron casi 20% en 2009. Una de las entidades que podría verse perjudicada por esta disminución de ingresos sería el Grupo Financiero Bancomer, primera entidad privada del país por depósitos, controlado por BBVA.

México registra una de las tasas más baja de uso de tarjetas de crédito de la región (0,2 por habitante frente a 0,5 en 2009)  debido al elevado coste del crédito, una cultura del mismo insuficiente y el escaso número de competidores, lo que dificulta una oferta variada y competitiva de productos. En 2009, solo cuatro bancos tenían el 84% del mercado de las tarjetas de crédito, entre ellos el Bancomer BBVA.

Los bancos líderes, que son en su mayoría filiales de grupos extranjeros, aplican tipos que oscilan entre el 21% y el 88%, según Condusef (Comisión Nacional para la Protección de los Usuarios de Servicios Financieros), dependiendo de la entidad. Éstas justifican las altas comisiones en el elevado riesgo de impago que arroja el negocio. Además, hay una realidad económica que ayuda poco a la expansión del crédito y es que la economía sumergida lo invade todo en México; la mayoría de los mexicanos trabajan en ella y los bancos dicen que así no se puede dar crédito, a lo que se añade que la crisis está afectando más intensamente a México que a mayoría de las principales economías de la región por su dependencia de Estados Unidos.

De los más de 43 millones de trabajadores ocupados,  alrededor de 15 millones cotizan en la Seguridad Social, y de éstos solo unos pocos tienen _scoring _bancario. Además, hay una gran cantidad de poblados rurales y remotas zonas donde es difícil prestar servicios bancarios a una población de varios millones de personas que carecen prácticamente de una infraestructura básica, como sucursales o cajeros automáticos.

La débil bancarización está produciendo efectos inesperados en el mercado mexicano como la entrada de nuevos actores en el negocio de los créditos de consumo entre las familias con bajos ingresos. Se trata del fenómeno de Almacenes Coppel y Famsa, dos firmas que simultanean su negocio de distribución con el de financieras. Se dirigen a la población de bajos ingresos y no parecen estar muy preocupados por el alto riesgo de prestar en en estos tiempos.

Almacenes Coppel financia el 80% de las ventas con su propio sistema de de pago. En caso de impagos, dispone de 8.000 empleados para los recobros cuya misión es visitar a todos los clientes cuando sea necesario. Bancoppel, el más importante, opera como banco ofreciendo servicios financieros y préstamos de consumo. Otro competidor que ha dado el paso de adentrarse en el negocio de la financiación de créditos al consumo es Elektra, la cadena de tiendas de electrodomésticos más grande de América Latina.

 

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