INVERSIÓN EN EL EXTERIOR

Respiro para Caja Madrid en Su Casita

La hi­po­te­caria me­xi­cana avanza en su via­bi­lidad

No es que en Caja Madrid, que tiene el 40% del ca­pital de la me­xi­cana Hipotecaria Su Casita aunque no par­ti­cipan en la ges­tión, es­tu­vieran no­ches sin dormir por las preo­cu­pa­ciones res­pecto a la evo­lu­ción de una de sus in­ver­siones in­ter­na­cio­na­les. Una hi­po­té­tica quiebra de la ope­ra­ción es­trella del en­tonces pre­si­dente Miguel Blesa (junto a la compra de un banco en Florida) su­pon­dría para Caja Madrid un im­pacto ne­ga­tivo má­ximo de unos 60 mi­llones de eu­ros. Menos que un mes de do­ta­ciones para sa­nea­mien­tos. Pero no hay duda que los avances en la re­ne­go­cia­ción de la deuda de Su Casita su­ponen tam­bién un res­piro para el equipo que ahora pre­side Rodrigo Rato y que no está para dis­trac­ciones cuando tiene que pi­lotar la mayor fu­sión vir­tual que se ha visto en el sis­tema fi­nan­ciero es­pañol.

Por eso reciben con alegría las buenas noticias que llegan desde México. Hipotecaria Su Casita ha suscrito un acuerdo con inversores que representan 94.39% del total de las emisiones de certificados bursátiles a corto plazo hechas por la firma mexicana. El volumen de la deuda que se renegocia ahora asciende a 1.991 millones de pesos. A cambio, Su Casita se compromete a continuar pagando los intereses de estas emisiones de certificados bursátiles a corto plazo.

Su Casita y sus acreedores tienen la intención "de continuar con las negociaciones como la mejor vía para alcanzar un acuerdo consensual para reestructurar financieramente a la empresa". Una reestructuración que consolide la viabilidad de la mayor hipotecaria de México, para mayor tranquilidad de Caja Madrid.

En la entidad que preside Rodrigo Rato no cundió la alarma ni mucho menos cuando Su Casita no realizó el pago oportuno de los vencimientos de tres emisiones de certificados bursátiles por un monto de 725.5 millones de pesos. Era previsible, porque la firma mexicana no logró un nuevo calendario para las amortizaciones con fecha de 14 de octubre y aplazarlas hasta enero de 2011, lo que le daría tiempo de presentar y negociar la reestructura de sus pasivos, a fin de evitar el concurso mercantil.

Pero también era previsible que las negociaciones con las entidades que invirtieron en estos certificados y con el resto de sus acreedores iban a desembocar en un acuerdo que sirviera para reestructurar financieramente a la hipotecaria mexicana y, por tanto, para consolidar su viabilidad.

La compañía planteó hace dos semanas a sus inversores de bonos a largo y a corto plazo una reestructuración de la deuda con unas quitas que les permitiría recuperar el 51% y el 70% de su inversión, respectivamente. La deuda total de la hipotecaria actualmente es de 33.000 millones de pesos (unos 2.640 millones de dólares).

Ahora Su Casita respira. También, Caja Madrid, que puede concentrar sus esfuerzos en el SIP con Bancaja, Caja Ávila, Caja Segovia, Caja Insular de Canarias, Caixa Laietana y Caja Rioja. Y de paso centrar su inversión internacional en Estados Unidos. Y si aparece un comprador para la firma mexicana, miel sobre hojuelas.

 

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