El pro­ceso de con­cen­tra­ción entra en una fase fre­né­tica

La Caja Rural del Sur abre su fusión virtual a las de Zamora, Salamanca, Córdoba y Jaén

A prin­ci­pios de no­viembre se pre­senta el plan de in­te­gra­ción con la de Extremadura al Banco de España

Jose Luis García Palacio, presidente de Caja SUr
Jose Luis García Palacio, presidente de Caja SUr

Lo que son las co­sas. Un sector como el de las cajas ru­ra­les, que lleva más de dos años ha­blando de grandes fu­siones vir­tuales que nunca se ter­minan de con­cre­tar, ha asu­mido un ritmo fre­né­tico en su pro­ceso de con­cen­tra­ción, hasta el punto de imitar al de las cajas de ahorro en la ve­lo­cidad de las ope­ra­cio­nes. Si hace unos días la se­vi­llana Caja Rural del Sur ul­ti­maba una pro­puesta de fu­sión vir­tual con la de Extremadura, ahora ya se ne­gocia con la de Zamora y la de Salamanca y se ha in­vi­tado al pro­yecto a las de Córdoba y Jaén.

La operación entre la Rural del Sur y la de Extremadura, que busca competir con la valenciana Ruralcaja y sus Cajas Rurales del Mediterráneo por el control de la fusión virtual de una veintena de grandes entidades del sector, avanza con pasos agigantados. A principios de noviembre se presentará el protocolo definitivo de integración entre las dos rurales al Banco de España, con la idea de que el Sistema Institucional de Protección (SIP) esté plenamente operativo en abril o, como muy tarde, en mayo del año que viene.

El planteamiento es sencillo: ir avanzando en la fusión virtual a dos bandas al mismo tiempo que se intenta sumar más cajas rurales a la operación. Ya se han iniciado negociaciones con la de Salamanca y con la de Zamora. Y se ha invitado también a las rurales de Jaén y de Córdoba. "Hemos hablado con ellas y se lo están pensando", admite el presidente de la Caja Rural de Extremadura y futuro vicepresidente del SIP en ciernes, Mariano Señorón.

La fusión virtual entre Rural del Sur y la de Extremadura crea la cuarta del sector, la tercera si no se cuenta a la almeriense Cajamar, la más grande, la primera que vio autorizado su SIP por el Banco de España, y que no pertenece a la Asociación Española de Cajas Rurales ni al Grupo Caja Rural. El volumen de la nueva entidad asciende a 5.700 millones de euros. Por solvencia, será la quinta.

La operación apenas tendrá coste en forma de ajuste de plantilla, ya que se estiman entre 15 y 20 bajas en la Rural de Extremadura, y una cifra similar en la Rural del Sur, que se realizarán mediante prejubilaciones voluntarias. Tampoco se contempla cierre de sucursales, al no existir problemas de solapamiento. La nueva entidad sumará 1.266 empleados y 397 sucursales, repartidas por Sevilla, Cádiz, Huelva, Málaga, Badajoz, Cáceres y Madrid.

Aunque ambas cajas rurales consolidarán balances, mantendrán su obra social y el control del negocio minorista en sus respectivos territorios. El SIP tendrá la forma de una cooperativa de crédito de segundo grado, con su sede social en Sevilla. Los servicios centrales serán compartidos y no se trasladarán, y la Caja Rural de Extremadura seguirá manteniendo su sede en Badajoz.  La presidencia del nuevo grupo la ocupará el actual presidente de la entidad andaluza, José Luis García Palacios, y la vicepresidencia, Mariano Señorón.

Con esta operación, Rural del Sur mete presión a la fusión virtual de las grandes entidades del sector. Una operación iniciada hace dos años por la entidad sevillana, la de Navarra, la de Asturias, la de Granada y la valenciana Ruralcaja. Ésta asumió el liderazgo de esta concentración al lograr poner en marcha Cajas Rurales del Mediterráneo. Ahora la fusión virtual entre Rural del Sur y la de Extremadura, más las que se incorporen al proyecto, introduce más equilibrio en esa integración. Lo que puede acelerar las cosas, ya que se presentar en menos de un mes ese gran SIP al Banco de España para su autorización.

Cajamar, por un lado, y las rurales locales y comarcales, que también llevan más de dos años hablando de su fusión virtual, y algunas de las entidades provinciales implicadas en la gran operación darán los próximos pasos en un proceso se ha vuelto frenético. Porque el mercado no está para demasiadas alegrías y porque el Banco de España quiere que culmine ya la primera fase del proceso de concentración del sistema financiero en España.

Con esta operación, Rural del Sur mete presión a la fusión virtual de las grandes entidades del sector. Una operación iniciada hace dos años por la entidad sevillana, la de Navarra, la de Asturias, la de Granada y la valenciana Ruralcaja. Ésta asumió el liderazgo de esta concentración al lograr poner en marcha Cajas Rurales del Mediterráneo. Ahora la fusión virtual entre Rural del Sur y la de Extremadura, más las que se incorporen al proyecto, introduce más equilibrio en esa integración. Lo que puede acelerar las cosas, ya que se presentar en menos de un mes ese gran SIP al Banco de España para su autorización.

Cajamar, por un lado, y las rurales locales y comarcales, que también llevan más de dos años hablando de su fusión virtual, y algunas de las entidades provinciales implicadas en la gran operación darán los próximos pasos en un proceso se ha vuelto frenético. Porque el mercado no está para demasiadas alegrías y porque el Banco de España quiere que culmine ya la primera fase del proceso de concentración del sistema financiero en España.

Con esta operación, Rural del Sur mete presión a la fusión virtual de las grandes entidades del sector. Una operación iniciada hace dos años por la entidad sevillana, la de Navarra, la de Asturias, la de Granada y la valenciana Ruralcaja. Ésta asumió el liderazgo de esta concentración al lograr poner en marcha Cajas Rurales del Mediterráneo. Ahora la fusión virtual entre Rural del Sur y la de Extremadura, más las que se incorporen al proyecto, introduce más equilibrio en esa integración. Lo que puede acelerar las cosas, ya que se presentar en menos de un mes ese gran SIP al Banco de España para su autorización.

Cajamar, por un lado, y las rurales locales y comarcales, que también llevan más de dos años hablando de su fusión virtual, y algunas de las entidades provinciales implicadas en la gran operación darán los próximos pasos en un proceso se ha vuelto frenético. Porque el mercado no está para demasiadas alegrías y porque el Banco de España quiere que culmine ya la primera fase del proceso de concentración del sistema financiero en España.

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