Prisa re­em­pla­zará al grupo Roures/la Sexta en la cam­paña de "estímulo po­lítco elec­to­ral" de Zapatero

Los gestores de Liberty Holdings cobrarán 200 millones en comisiones al entrar en Prisa

Moisés Naím, ex mi­nistro ve­ne­zo­lano de ten­dencia con­ser­va­dora ul­tra­li­be­ral, se in­te­grará en el grupo como delfín de Juan Luis Cebrián

Prisa
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Va a ser un ne­gocio ren­dondo, salga bien o salga mal, es­pe­cial­mente para al­gu­nos. Prisa sigue au­men­tando su re­guero de co­mi­siones en su es­fuerzo para re­ducir deuda al margen del sis­tema fi­nan­ciero tra­di­cio­nal. No sólo los 22 mi­llones que se ha lle­vado Cortés y Asociados en dos años y medio por ase­so­ra­mientos va­rios al grupo de los Polanco. Ni los 100.000 euros que ha co­brado el con­se­jero Gregorio Marañón en el primer se­mestre de este año al margen de las dietas del con­sejo. Lo que des­taca, si se ma­te­ria­lizan sus pre­ten­sio­nes, son los 200 mi­llones de dó­lares en co­mi­siones de éxito que co­brarán al uní­sono los dos ac­cio­nistas prin­ci­pales del fondo nor­te­ame­ri­cano Liberty Holdings, Nicolas Berggruen y Martin Franklin, una vez que se con­crete ju­rí­di­ca­mente su en­trada el ca­pital de Prisa y que de­jará a los her­manos Polanco con apenas el 30% del ca­pi­tal. Eso sí, con el con­trol ideo­ló­gico del grupo en sus ma­nos, al menos tem­po­ral­mente. Y ha­blando de con­trol, Juan Luis Cebrián se ro­deará en breve de un con­se­jero aú­lico en su re­cién ex­ten­dida per­ma­nencia como CEO, o con­se­jero de­le­gado, de Prisa. Se trata del in­te­lec­tual con­ser­vador ul­tra­li­beral Moisés Naím -un ex mi­nistro del ga­bi­nete del ve­ne­zo­lano Carlos Andrés Pérez, na­cido en 1952 en Caracas y con un Doctorado por el Massachussetts Institute of Tecnology (MIT) -, y que di­rigía la edi­ción es­pañola de la pres­ti­giosa re­vista Foreign Policy, cuyo úl­timo nú­mero edi­tado es po­sible que sea el que está ac­tual­mente en los quios­cos.

Los promotores del fondo Liberty Holdings (LIA) cuentan con un historial de operaciones que les han hecho multimillonarios mucho antes de propiciar la entrada del fondo en Prisa. Para optimizar su inversión en el capital de LIA, que es de apenas 60 millones de dólares, y donde controlan el 23,8%, es cierto que han enfrentado a la sociedad a una operación tardía y un tanto desesperada, pero que cuenta con pingües expecativas de negocio para ellos. Según fuentes consultadas, los dos promotores apenas arriesgan la cantidad aportada pero se llevarán una suma que podría rondar los 200 millones de dólares (100 millones para cada uno) en el momento de elevarse jurídicamente a definitiva su entrada en Prisa, que forzosamente tendrá que realizarse antes del 12 de diciembre de 2010, o tendrá que disolverse el fondo. La fórmula es compleja e incluye una especie de comisión de éxito que, en parte, se cobrará en acciones convertibles en la propia Prisa. Se trata, según informaciones facilitadas obligatoriamente a la SEC norteamericana, en la conversión dineraria de los "warrants" acordados inicialmente en la constitución del propio fondo en agosto de 2007.

En una comunicación enviada a la SEC el 4 de agosto de 2010, se reconocía la existencia en favor de los fundadores del fondo de "ciertos derechos" en el momento de materializarse una inversión (en este caso, en Prisa, otros a los noventa días e incluso la prolongación de otros al año de realizarse. Estos derechos afectan a las acciones que reciben en la sociedad en la que invierten, a sus "warrants" y a "una combinación empresarial" de las mismas. Incluso, en la comunicación a la SEC, Liberty admite que garantiza a Berggruen Holdings -la instrumental bajo control de uno de los dos promotores- el cobro mensual de 10.000 dólares desde agosto de 2007 en concepto del pago por servicios y gastos generados.

Según un analista, los promotores "sí podrían conseguir más de 200 millones de dólares de comisión, teniendo en cuenta a los precios que pagaron las units, y los 10 dólares de valor de cada unit para el que se retire. Eso sin contar los warrants que conlleva cada unit. Cada unit se corresponde con una acción y medio warrant. Se superarían ampliamente los 200 millones y eso que (los promotores) han renunciado a los que les correpondía en la conversión. Para cobrar, sin embargo, tiene que hacerse la operación, aunque a Prisa le han ido empeorando el canje para que los accionistas de Liberty lo acepten y ellos puedan cobrar. El pagano es el accionista de Prisa que traga con el último canje pactado, que ahora es todavía peor porque el dólar se ha devaluado mucho respecto al euro".

Berggruen y Franklin han sido los intermediarios -junto al despacho neoyorquino de la financiera Violy de Harper, ex JP Morgan, involucrada en una operación de salvamento del Banesto de Mario Conde- que han posibilitado que LIA entre en conversaciones con Prisa, aunque el grupo español no cumplía el requisito de tener la mayoría del negocio en Estados Unidos, pero sí el de disponer de una relevante capacidad de generar caja, cualidad vital para el objetivo de los estadounidenses. Prisa, en cualquier caso, ha aumentado su presencia empresarial en Estados Unidos desde entonces y todo parece indicar que la ha realizado para cumplir las condiciones de inversión de LIA

Las negociaciones entre LIA y Prisa están ya en una fase de conclusión y si no se ha procedido a su desarrollo final ha sido, según apuntan fuentes solventes, como consecuencia de la dificultad técnica de materializar la operación. Esta dificultad proviene de la necesidad de cumplir el calendario legal para convocar públicamente las juntas de accionistas en las que se aprobará, especialmente por parte de Prisa, la ampliación de capital necesaria para facilitar la entrada de LIS en el grupo controlado, hoy por hoy, con más de 60% del capital por los hermanos Polanco. LIS aportará  unos 900 millones de dólares en la operación. Como ya se ha publicado, la entrada de LIberty Holdings en Prisa supondrá la reducción al 30% de la participación de los Polanco, si bien se cederá a éstos, al menos durante un tiempo prefijado, el control político e idológico del mismo.

Esta cesión del control, sin embargo, no merma el derecho a voz y voto de los compradores. Fuentes seguras afirman que el grupo Prisa ha aceptado el nombramiento del venezolano Moises Naím, director de Foreing Policy, como asesor y colaborador directo de Juan Luis Cebrián, consejero delegado del grupo y primer director del diario El País. No están nada claras las funciones inmediatas que desarrollará el nuevo fichaje de Prisa, pero se asegura en medios periodísticos que Cebrián y Naim mantienen una buena sintonía desde que ambos se conocieron en Davos (Suiza), durante una de las convenciones del Wolrd Economic Forum. De ideología no muy coincidente, Naim es un intelectual conservador al estilo clásico con una filosofía ultraliberal en materia económica. Es por tanto una especie de polo opuesto a la tendencia progresista de la que siempre ha presumido Cebrián.

Un Cebrián al que el cambio del Gobierno realizado el miércoles por Zapatero ha llevado de nuevo al primer plano de la influencia política. El ascenso de Rubalcaba a la primera vicepresidencia del Gobierno, en detrimento de Teresa de la Vega, pero sobre todo su nuevo papel como portavoz del Gobierno y con sede en Moncloa, indica según algunas fuentes la existencia de una especie de cruce de apoyos mutuos entre el presidente y el atribulado grupo editorial de los Polanco. Un apoyo en detrimento de los Roures y los "migueles", y de una "Sexta" en franca decadencia. Un grupo que acabará en breve integrada en Antena-3, con apenas un 20% de posesión del capital del grupo resultante.

 

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