Zapatero pretende subir los impuestos a las rentas de capital

El Gobierno aumentará la presión fiscal sobre las rentas del capital -rendimientos de productos financieros, plusvalías por ventas de acciones o viviendas o seguros de vida, entre otras- para paliar el déficit público, disparado por la crisis económica, pero no incrementará los impuestos sobre las rentas del trabajo -salarios y pensiones-, según informo ayer El País.

El Ministerio de Hacienda trabaja con este criterio político, ordenado por el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, que no quiere cargar el coste de la crisis económica sobre los trabajadores ni las clases medias, según aseguran fuentes gubernamentales.

Zapatero ya había declarado el viernes que los "cambios o subidas de impuestos" que anunciará el Gobierno cuando presente los Presupuestos para el año 2010 serán "limitadas y temporales", para poder preservar el principio de moderación fiscal que defiende el Gobierno.

En la rueda de prensa posterior al primer Consejo de Ministros que se celebra después del verano, Zapatero recordó que España cuenta en estos momentos con una de las presiones fiscales más bajas de los países de su entorno y que el Gobierno socialista lo que ha hecho siempre es bajar impuestos.

En concreto, aseveró que presión fiscal española está siete puntos por debajo de la media europea y que el Gobierno socialista, durante sus años en el poder, ha bajado el IRPF, ha eliminado el Impuesto de Patrimonio, ha reducido el Impuesto de Sociedades, ha creado la deducción de 400 euros y ha propuesto una nueva rebaja de Sociedades para las pymes que creen empleo. "Estos son los hechos, por eso estamos 7 puntos por debajo de la UE", señaló.

Recordó además que la presión fiscal es un instrumento que sirve para responder a la situación económica, aunque insistió en que su intención es preservar la moderación fiscal en lo que afecta a empresas y a la imposición laboral, motivo por el que las posibles subidas serán "limitadas y temporales".

A su parecer, la política fiscal que aplique el Gobierno tiene que tener en cuenta la situación económica del país, por lo que no puede ser la misma cuando la economía crece que cuando se está atravesando un recesión "grave" y una importante caída de ingresos y aumento del gasto para garantizar la protección social. "Es lógico que no puedas hacer la misma política, pero siempre dentro de un principio de moderación fiscal", añadió.

Por este motivo, habrá ajustes en los tributos cuando se presente la ley de Presupuestos, algunos al alza y otros a la baja, que incluirán también incentivos fiscales y rebajas de impuestos, aunque los ajustes serán "muy limitados", con carácter temporal o coyuntural en algún supuesto y siempre atendiendo a criterios de progresividad y para preservar a la clase media y a los trabajadores.

NO CREE NECESARIO ELEVAR LA PRESIÓN FISCAL EN 2 PUNTOS.

Sin embargo, no consideró necesario llegar a incrementar la presión fiscal en dos puntos, independientemente de cómo evolucione la situación económica. "No se trata de un principio sin más de intentar recaudar más o menos, porque dependerá del crecimiento, se trata de crear una política fiscal más instrumentada", subrayó.

Preguntado por la posibilidad de que se suprima la ayuda de 2.500 euros por nacimiento o los 400 euros, Zapatero recordó que el `cheque´ de 2.500 euros entra dentro de un capítulo de los Presupuestos que el Gobierno pretende preservar porque tiene que ver con la protección social.

CAMBIOS EN LOS 400 EUROS.

"No hay ni la más mínima posibilidad de cambiarlo", aseveró el jefe del Ejecutivo, que, sin embargo, sí reconoció que el Gobierno tiene más margen para acometer cambios en la deducción de los 400 euros, puesto que se trata de una medida que se elaboró para dar respuesta a la subida de precios del año pasado y al encarecimiento de las hipotecas, y hoy la situación "ha cambiado". "Estará en función del escenario y diálogo parlamentario, vamos a esperar a la ley de Presupuestos", añadió.

Según Zapatero, el conjunto de cambios que acometerá el Gobierno será "coherente" con la política de moderación fiscal que siempre ha defendido y podrá ayudar a mantener el Estado de Bienestar en la sociedad española. Las modificaciones, tal y como avanzó, estarán incluidas en la Ley de Presupuestos que el Gobierno presentará a finales del mes de septiembre y que después pasará por las Cortes para someterse a la votación del Parlamento.

NO IMPONDRÁ CONGELACIÓN SALARIAL A LOS FUNCIONARIOS.

Preguntado por la posibilidad de que el Gobierno acompañe los cambios impositivos con otras medidas de ahorro, como la congelación del sueldo de los funcionarios, Zapatero recordó que el Gobierno siempre ha mantenido un proceso de diálogo y concertación con estos trabajadores y que lo mantendrá en el futuro, presidido por la vicepresidenta primera, Maria Teresa Fernández de la Vega, que es la que tiene las competencias en esta materia.

En este sentido, aseguró que De la Vega mantiene actualmente este proceso de diálogo con el objetivo de llegar a un acuerdo de cara al año 2010, que incluya el tema retributivo y otros asuntos. "Tengo gran confianza en los empleados públicos, han sabido, saben y sabrán acompañar al país", señaló el jefe del Ejecutivo, que aseguró que no habrá ninguna imposición por parte del Ejecutivo y que se mostró convencido de que el diálogo será "positivo y constructivo".

REABRIRÁ EL DIÁLOGO SOCIAL ANTES DEL 15 DE SEPTIEMBRE PARA DEBATIR LA LEY DE ECONOMÍA SOSTENIBLE

Zapatero también anunció hoy que volverá a juntar en una misma mesa a los agentes sociales durante la primera quincena de septiembre para dialogar sobre la Ley de Economía Sostenible.

El presidente indicó que el diálogo social sigue siendo para el Gobierno un elemento "fundamental y estratégico", pese al fracaso sufrido el pasado mes de julio en torno a las medidas de impulso de la economía y el empleo.

De hecho, indicó que la falta de entendimiento en torno a la reforma laboral que propone la CEOE "no quiere decir que no se pueda hablar de otros temas". "Hay que hablar y si se llega a acuerdos, mejor", dijo antes de confiar en que "el diálogo social sea factible" en el ámbito del nuevo modelo económico.

Así, Zapatero prevé reimpulsar la mesa del diálogo social para abordar el diseño del nuevo modelo económico y confió en "que haya la mejor predisposición para abordar la ley".

Según avanzó, la Ley de Economía Sostenible se basará en cinco pautas fundamentales: principios de buena relación económica, apoyo al dinamismo de las empresas, reformas en la estructura educativa, incentivos fiscales estructurales y temporales y sendos fondos de inversión de 20.000 millones de euros y 5.000 millones de euros, que serán gestionados por el ICO, para fomentar la iniciativa privada y generar inversiones públicas, respectivamente.

 

 

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