ANÁLISIS

S&P desconfía de la Economía Sostenible de Zapatero

La agencia exige un rápido pacto político o rebajará la calificación de la deuda en fechas próximas

Los analistas nos vienen alertando de que situación económica de los países PIGS no es sostenible. Advertíamos ayer de que tras la rebaja de la deuda de Grecia las agencias miraban con lupa al resto de los países PIGS. Portugal, Irlanda, y España, más Grecia, por su acrónimo en inglés. Son los cuatro países considerados más frágiles del Eurogrupo, calificados de forma despectiva por los medios anglosajones como países PIGS, cerdos. No han pasado 24 horas cuando ha llegado la seria advertencia de Standard&Poors, la mayor agencia del mundo, quien ha puesto bajo vigilancia "negativa" la deuda pública española. Significa que podría rebajarla próximamente. La agencia justifica esta decisión porque se vislumbra un crecimiento del PIB significativamente más bajo y se mantienen los déficit fiscales elevados a medio plazo, mientras no se están poniendo en marcha por parte del ejecutivo esfuerzos de consolidación fiscal más agresivos y politicas más poderosas enfocadas a la mejoría de las perspectivas a medio plazo, según el analista de S&P Trevor Cullinan.

Son los ar­gu­mentos de Fitch para re­bajar la ca­li­fi­ca­ción de la deuda he­lena. La no­vedad más re­le­vante res­pecto de España es que o con­sigue un pacto po­lí­tico con la opo­si­ción, o rá­pi­da­mente re­ba­jará la ca­li­fi­ca­ción a España. El PP no había re­ci­bido ayer nin­guna lla­mada para tratar de al­canzar un acuerdo.

Aunque Standard & Poors no ha re­ba­jado la ca­li­fi­ca­ción to­davía de la deuda es­pañola no des­carta que pueda ha­cerlo en el fu­turo. Ayer re­cortó la "perspectiva" de la eco­nomía es­pañola, ca­li­fi­cán­dola de ne­ga­tiva frente a su an­te­rior es­ti­ma­ción de es­ta­ble.

Los ana­listas de esta com­pañía ofrecen como ar­gu­mentos para su de­ci­sión la falta de agre­si­vidad de la po­lí­tica eco­nó­mica a la hora de plan­tear un cre­ci­miento más sol­vente y de re­cortar el dé­ficit pú­blico. Pese a las di­fe­ren­cias con Grecia es­timan que el dé­ficit es­pañol es muy ele­vado, que­dando fuera de los cri­te­rios de la Unión Europea. Destacan sobre todo que crece muy rá­pido y que se si­tuará en lí­mites pe­li­grosos si no se toman me­didas que el Ejecutivo Zapatero no con­templa adop­tar.

La de­ci­sión no agradó ayer al Ejecutivo Zapatero, que no es­pe­raba una nota tan crí­tica por parte de la agen­cia. Desaparecidos del equipo quienes han ve­nido man­te­niendo las con­ver­sa­ciones con la agen­cia, ayer no sa­bían donde mi­rar.

Los ana­listas tam­bién echan en falta una po­lí­tica de con­senso que la vi­ce­pre­si­denta eco­nó­mica del Gobierno no ha con­se­guido al­canzar ni con el prin­cipal par­tido de la opo­si­ción, ni con los par­tidos más pró­ximos al Gobierno. Estos, cuando llega el mo­mento de ana­lizar la si­tua­ción eco­nó­mica se ponen más cerca de Rajoy que de Zapatero. Lo hemos visto la pa­sada se­mana con oca­sión del de­bate sobre el mo­delo de eco­nomía sos­te­ni­ble. No le agra­daba a la opo­si­ción. Ahora sa­bemos que tam­poco lo gusta a las agen­cias de ca­li­fi­ca­ción de ries­gos.

El pre­si­dente del Ejecutivo no de­bería echar en saco roto al­guna de las ad­ver­ten­cias de la agencia aunque ayer tra­tara de res­tarle im­por­tan­cia. La per­dida de la ca­li­fi­ca­ción para España su­pondrá un au­mento im­por­tan­tí­simo del coste de la fi­nan­cia­ción de las en­ti­dades es­paño­las, dado que nin­guna puede su­perar en ca­li­fi­ca­ción al que os­tenta su país.

Hoy vamos a tener la opor­tu­nidad de ver lo que pasa cuando el Tesoro trate de co­locar una emi­sión de obli­ga­ciones a 10 años. El Tesoro Público es­pera una sus­crip­ción de entre 2.000 y 3.000 mi­llones de eu­ros. Cual será el precio que habrá de pagar por sus­cribir esta nueva deuda a 10 años. La subasta pre­ce­dente lo pagó al 3,88% de in­te­rés. La so­lu­ción no tendrá que es­perar nada más que unas ho­ras. Ahora se en­tiende mejor por qué el pre­si­dente del Pastor an­ti­ci­paba hace unas se­manas que 2010 será du­rí­simo y el Popular que habrá que buscar la fi­nan­cia­ción entre los par­ti­cu­la­res.

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