La mo­ro­sidad crece el doble que la con­ce­sión de cré­ditos y los costes se dis­paran

Hugo Chávez dilapida en cuatro meses la herencia que le dejó Emilio Botín en el Banco de Venezuela

La ren­ta­bi­lidad del banco na­cio­na­li­zado se ha re­du­cido a la mitad bajo la ges­tión ve­ne­zo­lana

Hugo Chávez
Hugo Chávez

El pa­sado 3 de ju­lio, el Banco de Venezuela dejó de per­te­necer al Grupo Santander, en una es­pecie de na­cio­na­li­za­ción pac­tada, ya que la en­tidad pasó a manos del Estado tras vetar el Gobierno de Hugo Chávez su venta a un em­pre­sario pri­vado del país y forzar al grupo es­pañol a con­vertir su fi­lial en “propiedad so­cial”. El 22 de mayo, las dos partes acor­daron la venta por 1.050 mi­llones de dó­lares (755 mi­llones de eu­ros), “pagaderos en tres fases que cul­mi­narán el pró­ximo 30 de di­ciem­bre”. El Santander in­vir­tió, en dos bancos com­prados en los años 1997 y 2000, un total de 430 mi­llo­nes, por lo que la plus­valía as­cen­derá a unos 325 mi­llo­nes, que se des­ti­na­rán, como todos los in­gresos ex­tra­or­di­na­rios, a pro­vi­siones vo­lun­ta­rias. El Santander ob­tuvo en Venezuela el 3,6% del be­ne­ficio total de la en­tidad pre­si­dida por Emilio Botín. Apenas cuatro meses des­pués, las cuentas del Banco de Venezuela notan que la ges­tión ya no está en manos del Santander, y cofn­firman que el equipo de Hugo Chávez ha di­la­pi­dado buena parte de la he­rencia re­ci­bida del primer banco de España y de la zona euro.

La rentabilidad sobre el patrimonio se ha reducido más de la mitad: del 30,8% de diciembre de 2008 al 22,5% en los primeros resultados ya como entidad de “propiedad social”. La morosidad del Banco de Venezuela, que con el Santander siempre ha estado por debajo de la media del sector, ha subido en apenas tres meses del 2,45% al 2,6%, curiosamente el porcentaje promedio del sistema financiero venezolano.

Hay otros datos que llaman poderosamente la atención. La cartera de crédito total aumentó el 7,9% en el trimestre. Tasa que contrasta con el 13,3% de incremento de la cartera de crédito vencida. Esto quiere decir que, aunque está aumentando la concesión de préstamos, los problemas para el cobro puntual de estas operaciones de financiación es casi el doble que su crecimiento. Lo que indica problemas de análisis del riesgo asumido por el Banco de Venezuela desde que su gestión está en manos del Estado.

Otro dato que muestra cómo se está desaprovechando el estilo Santander de hacer banca. Los gastos de transformación, que incluyen los costes operativos y los de personal, representaban al cierre del primer semestre (y por tanto todavía bajo gestión del Santander) el 5,14% de los ctivos totales. Tres meses más tarde, ya supone el 5,23%, debido fundamentalmente a las nuevas contrataciones de personal realizadas desde que el Banco de Venezuela es público.

Otra muestra. Uno de los argumentos utilizados para justificar la nacionalización de hecho del Banco de Venezuela fue la necesidad de utilizar una plataforma bancaria para aumentar la intermediación crediticia, pero los datos demuestran que la entidad, desde que es pública, ha incrementado el 21% la inversión en deuda pública del país. Hasta el punto de ser la entidad financiera de Venezuela con mayor volumen de deuda del EstadO. 7.200 millones de bolívares fuertes.

Como anécdota, el cambio a propiedad pública ha incrementado los fallos en el sistema de banca telefónica y por Internet en el Banco de Venezuela, hasta el punto de que el Santander se ha comprometido a mantener su asesoramiento tecnológico al menos un año después de su forzada marcha.

El economista Jesús Farias, asesor del Ejecutivo de Chávez, reconoce en la prensa venezolana que para ninguna institución financiera puede ser positivo aumentar la morosidad, pero asegura que el banco se está redimensionando para adaptarse a las necesidades del Gobierno y hacer de éste una verdadera propiedad social. “Este es un banco que tiene que dirigirse a sectores de la sociedad que se encuentran desatendidos. Esto implica un importante volumen en la inversión y en la contratación de nuevo personal”, justificando de paso el incremento de los costes. Farias insiste en que el Estado garantiza una gestión eficiente del Banco de Venezuela y que no todos los modelos públicos de hacer banca han fracasado. Y recuerda que la crisis financiera internacional ha sido provocada por la banca privada.

Por otra parte, es indiscutible que a Chávez le interesa el Banco de Venezuela. Buena prueba de ellop es que el Gobierno quiere todo el control sobre el Banco de Venezuela. El público Bandes lanzó la Oferta Pública de Toma de Control (OPTC) de las acciones restantes del Banco de Venezuela que están en manos del público, apenas el 2%, en una operación que comienza el jueves en la Bolsa de Valores de Caracas y está previsto que finalice el 5 de diciembre, con el 100% del capital en manos del Estado. Chávez paga al contado el equivalente en bolívares fuertes de 0,2925 dólares por acción.

 

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