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Telefónica se resguarda ante el ‘efecto ventilador de Vodafone’

La com­pañía que pre­side César Alierta man­tiene la calma y se des­marca del "profit war­ning" de su com­pe­ti­dora bri­tá­nica

César Alierta, presidente de Telefónica
César Alierta, presidente de Telefónica

Tiene uno de los epi­cen­tros más do­lo­rosos de su ‘enfermedad’ en España, pero su zo­zobra es ‘Made in Vodafone’. Y cons­ciente de la gra­vedad de sus do­len­cias, la mayor ope­ra­dora del mundo, em­peñada en culpar de su "profit war­ning" y su des­ace­le­ra­ción al ‘empedrado’ (la zo­zobra eco­nó­mica y la re­duc­ción del con­su­mo), trata de poner el ven­ti­la­dor, el mismo con el que los ana­listas bri­tá­nicos buscan la paja en el ojo de la eco­nomía ibé­rica. Se em­pe­cina en pro­clamar que la fiebre que le ha lle­vado a de­jarse un 15% en el parqué y ex­pandir el cas­tigo bur­sátil a todas las te­lecos eu­ro­peas es con­ta­giosa. Intentos va­nos. Sus sín­tomas no tiñen de rojo ni los planes ni las cuentas de Telefónica. Al ‘profit war­ning’ ni está ni se le es­pera en los pre­dios de Alierta. Todo lo con­tra­rio: como des­cuentan los ana­listas de Citi, las de­bi­li­dades de la ope­ra­dora bri­tá­nica no hacen más que des­pe­jarle el ca­mino a las ex­pec­ta­tivas de Alierta, ahora que se ha hecho fuerte en la tor­menta de las grandes te­lecos eu­ro­peas, se per­trecha en su he­ge­monía en el ne­gocio fi­jo-­móvil en España -que per­mite mayor re­sis­tencia a la crisis a Vodafone, cen­trado casi ex­clu­si­va­mente en la te­le­fonía mó­vil- y pesca en la con­ver­gencia y la 3G con el iP­hone. Mantiene- con el con­senso de los ana­lis­tas- las ex­pec­ta­tivas de cre­ci­miento, justo allá donde ha pin­chado la ope­ra­dora bri­tá­nica. El miedo de Vodafone está huér­fano. Expuesta en so­li­tario a la te­le­fonía mó­vil, con sus me­jores ex­pec­ta­tivas de­po­si­tadas en la cesta de los in­gresos por voz- los más de­bi­li­tados en España en los úl­timos me­ses-, al albur de los pre­cios a la baja- por la com­pe­tencia y la re­duc­ción de ta­ri­fas- ero­sio­nada por la des­ace­le­ra­ción del cre­ci­miento del ADSL en España y de la he­ge­monía de Telefónica-reforzada ahora por el Iphone- en fijo, en adsl e Internet mó­vil, a Vodafone todo se le han vuelto ‘pulgas’ para sus fla­que­zas. Sobre todo en la­ti­tudes ibé­ri­cas.

No es Alierta el único que avala que la operadora española llegará, sin problemas, al puerto de los objetivos de crecimiento que se ha fijado para el conjunto del año en España, Europa y América Latina, que pasan por incrementos de entre el 6% y el 8% en las ventas y de entre el 7,5% y el 11% en el resultado bruto de explotación (EBITDA). Son los bancos de inversión JP Morgan, UBS, Citigroup, Deutsche Bank y la firma Banesto Bolsa los que confían en que la multinacional no modifique su ‘guidance' cuando anuncie sus cuentas trimestrales el 31 de julio, al tiempo que prevén que cumpla los objetivos ya previstos: un incremento de los ingresos de entre el 2% y el 3,5% en España, entre el 11% y el 14% en América Latina y de entre el 4% y el 7% en Europa durante el ejercicio en curso.

Los analistas siguen apostando por Telefónica, con un precio objetivo de 22,30 euros, muy lejano de los 16,15 en los que la andanada bursátil de Vodafone la dejaba en la sesión del martes. Ni la caída del 5,5%- su mayor en lo que va de año, hasta mínimos anuales- arrastrada por el profit warning de Vodafone, ni el castigo bursátil a todo el sector de las telecos en los parqués del Viejo Continente oxidan el brillo que los analistas le siguen achacando al valor, - uno de los más "atractivos", según JP Morgan, en un sector que, ante el escenario de desaceleración económica y contracción de la construcción, se ha convertido en "defensivo" para los inversores.

ZOZOBRA ‘MADE IN VODAFONE'

La británica se ha convertido en el mercado español en pionera de la sangría de clientes, erosión de ingresos y orfandad del Iphone, justo ahora que la hora de la convergencia y el ajuste de los mercados europeos llaman a la hora de la verdad. En el mercado español la portabilidad no ha servido a las low cost, a las telecos alternativas y operadoras virtuales para descabalgar a Telefónica, para hacerse fuertes como pretendía Leopoldo Fernández Pujals en la crisis, pero, a cambio, ha erosionado a Vodafone y Orange, que padecen la sangría en líneas fijas, sufren la portabilidad en móvil y son las más afectadas por la bajada de los nuevos usuarios de ASDL.

Todo eso antes de evaluar el ‘efecto iPhone'. Tanto como para que la británica se haya planteado deslizarse por las laderas del profit warning (recorta sus previsiones de ventas para este año en el rango bajo de la anterior previsión, entre 39.800 y 40.700 millones de libras y sumarse al rebaño de la desaceleración de la gala y las operadoras móviles virtuales (OMV) en España. Ya ha comenzado a encajarlo: Vodafone cerró el segundo trimestre del ejercicio con una facturación de 9.800 millones de libras, lo que se traduce en un crecimiento orgánico de sólo un  1,7%.

La operadora británica, empeñada en ‘matar al mensajero', olvida que en su desaceleración (un crecimiento orgánico de sólo un 1,7%), la actividad española tiene poco que ver: tan sólo supone el 13% de los ingresos totales de la compañía, muy por debajo de sus principales mercados en Alemania y Reino Unido. Por áreas geográficas, los ingresos por servicios de Vodafone se incrementaron un 15,7% en Europa, debido a un fuerte cambio de divisas, aunque orgánicamente registraron un descenso del 0,2%. En la región de Emapa, que engloba Europa del Este, Oriente Próximo, Africa, Asia y el Pacífico, los ingresos se incrementaron un 30,9%.

Después de quedarse sin el iPhone en España, con el consiguiente desgaste que ello conlleva en imagen de marca innovadora, y tras intentar torpedear el lanzamiento de Telefónica y Apple en España, ahora no tiene más remedio que encarar el descenso y advertir a los inversores de que vienen curvas. En portabilidad siguen sin levantar cabeza; en mayo han vuelto a perder clientes, más de 6.000 clientes, sólo superada por Orange que perdió más de 11.000. En lo que va de año, en el periodo de enero a mayo, ya se han fugado de Vodafone más de 38.000 clientes, algo que no ocurría en muchos meses.

Los ingresos generados por los SMS 'premium' cayeron un 35,5% en el trimestre los de mayor precio, que bajaron un 35,5% sobre el mismo trimestre del año pasado, debido al entorno económico y a que el año pasado coincidió con una promoción de la operadora a través de SMS Premium. Sólo la diversidad de activos y servicios, así como por el crecimiento registrado en la región de Emapa (países emergentes) y en el negocio de datos han podido amortiguar, al menos parcialmente, "la debilidad de España".Un sector lastrado ya por los ingresos por servicios de voz, que se  se redujeron un 3,9% en el trimestre, debido a un menor ingreso por cliente derivado de un descenso del precio por minuto, en caída libre debido al descenso de los precios de terminación de llamadas, el lanzamiento de campañas promocionales y la mayor adopción por parte de los clientes de patrones de uso que optimizan la tarifa contratada. Los clientes de contrato suponen ya el 58,8% del total y han mantenido su consumo en una media en el trimestre de 45,4 euros, mientras que los de prepago lo han reducido en 50 céntimos, hasta 14,4 euros. Un suelo que no ha podido salvar ni mayor tráfico, en términos absolutos- en voz creció el 8,2%- no fue suficiente para compensar el descenso del precio medio por minuto de voz.

RESGUARDO EUROPEO

César Alierta jura que, como buen maño, está acostumbrado al viento. Y con esa misma filosofía trata de navegar con los aires a favor de Telefónica, con el Iphone como brújula. La ‘revolución del Iphone', dentro y fuera del mercado ibérico, será el colofón a una fortaleza en el Viejo Continente que Telefónica blinda con un pie accionarial en Telecom Italia, la solidez del mercado español- liderazgo en fijo, segunda posición consolidada en móvil y ‘pole position' en banda ancha y 3G- la recuperación del territorio germano y el músculo de los resultados de O2 en Gran Bretaña y Chequia. Telefónica se siente fuerte para sostener las previsiones financieras que se anunciaron a principio de año para el conjunto de 2008: crecimiento del 6% al 8% en ingresos para alcanzar unas ventas de 56.441 millones de euros y un crecimiento entre un 5 y un 8% anualizado hasta 2010, a resguardo del tsunami del sector en el Viejo Continente, que está obligando a las otras grandes telecos europeas a ‘safaris' en mercados emergentes y a hacer olas para sacudir a su favor el proceso de concentración.

En Europa, la primera operadora española y cuarta mundial estima un crecimiento de sus accesos de más del 40% hasta 2010. El informe 2008 sobre el sector de la consultora Arthur D. Little y el banco Exane BNP Paribas recuerda que el desembarco masivo de la banda ancha móvil, la competencia en el mercado celular, la presión de los gigantes de Internet y de los fabricantes de equipos y terminales, la competencia de precios y la maduración del crecimiento del mercado de las telecomunicaciones europeo - que seguirá creciendo al 3,8%- sacuden ya un entorno movido, en el que se avizora, al menos en el medio plazo, la consolidación. Un horizonte en el que las grandes- con Telefónica a la cabeza- harán músculo al albur del oleaje. Con el velamen del iPhone desplegado. Tanto como para salvaguardar su bocado del 20% de la telefonía continental. Y hacer de España- por mucho que le pese a Vodafone- una de las plazas fuertes de ese crecimiento.

EL ARMA DE LA PORTABILIDAD

Telefónica en España ha conseguido pescar en las aguas turbulentas de la portabilidad móvil ( a pesar de que bajó un 7% en mayo) en la que las low cost y las virtuales logran más usuarios que antes- aunque poco-  y las otras -sobre todo Orange, pero también Vodafone- se dejan clientes, en una sangría que crece mes a mes. En el país de Europa cuyos usuarios más cambian de compañía de móvil, la guerra de ofertas comerciales de Internet móvil da alas a las operadoras que necesitan aferrarse al salvavidas de la portabilidad: sólo en los cuatro primeros meses de 2008, 359.070 abonados cambiaron de compañía de teléfono fijo y banda ancha, un 45,1% más que en 2007. España sumó 118.110 altas netas de banda ancha en abril, hasta superar los 8,5 millones de conexiones, un crecimiento interanual del 17,9%. En cuanto a la portabilidad móvil, en abril se intercambiaron un total de 315.753 números. Pero es Movistar la reina de la portabilidad: con 11.097 números, seguida de Yoigo y de los nuevos operadores, que por tercer mes consecutivo presentaron un saldo neto favorable, con 6.446 números. Por su parte, Vodafone y Orange cedieron a través de la portabilidad 20.145 y 3.993 números, respectivamente. De la firma francesa desertan cada mes entre 1.000 y 2.600 usuarios y de Jazztel se van unos 3.000 mensuales, que se llevan el número de teléfono y los servicios que tenían con ellas a otras operadoras. Pero el número de consumidores que hacen el camino contrario -desertar de su firma y pasarse a Orange o Jazztel- es superior, así que el saldo neto -los que vienen menos los que se van- es positivo.

Telefónica hace valer sus ventajas en la ‘guerra' del internet móvil. "Internet para llevar".se ha convertido en la canción del verano de las telecos en España. Una letra con la que, amén de la competencia de Orange y Vodafone, las operadoras ‘low cost' y las alternativas- capitaneadas por Yoigo y Jazztel- tratan de ‘hacer el agosto' en las carnes de la desaceleración, pescar con el anzuelo de la competencia descarnada de precios en el mercado más prometedor de todo el sector. A golpe de batalla de ofertas, esperan del salvavidas veraniego el milagro para sus números rojos, y Orange para la sangría que le ha quitado 30.000 clientes en 2008. Pero los bandazos de la portabilidad en el móvil y la banda ancha les han enseñado que pueden morir ahogadas por sus propios torpedos, los que lanzan a la línea de flotación de los operadores tradicionales. Sobre todo si, como está pasando ya con la telefonía móvil y adsl,  la portabilidad se convierte en un corto camino de ida y vuelta en el que las debutantes en el Internet móvil ven cómo los clientes sucumben ante sus cantos de sirenas, al calor de la guerra de precios y el derroche de ofertas, pero siguen después su marcha o vuelven a la casilla de partida, a medida que topan con las dificultades de los servicios, o con cantos de sirenas aún más afinados, en un mercado en plena ebullición de competencia.

Los esfuerzos de las operadoras alternativas, las ‘low cost' y las virtuales no se han traducido en un deterioro de la cuota global de Movistar, que es también hasta ahora la reina de la portabilidad móvil y de conexión a Internet. Pesca en las aguas de los clientes profesionales- la mayoría de los que se suben al carro del Internet móvil -con el Iphone en ristre, las ventajas de su posición como líder en el mercado de móviles, la fidelización de sus clientes y la corona como reina de la portabilidad. Y gracias a las ventajas en redes y límites de descarga (las líneas rojas que aún frenan esa expansión del ‘móvil para llevar') ha conseguido que sus ingresos procedentes de conectividad a Internet se elevaron un 67% en lo que va de año. Auque junto a Vodafone en 2007 las dos habían captado el 66,8% de las altas móviles y en el primer trimestre de este año han bajado a un 63,8%, Movistar había conseguido '114.000 nuevas líneas en el último trimestre de 2007- más que todas las low cost y virtuales juntas con su baza de los precios bajos por minuto- y sostiene sin problemas sus ventajas: con un 44,8% del total del mercado, seguida por Vodafone con un 31,2%, y por Orange, con un 21,6%.

En banda ancha, Telefónica tiene el 57% de la cuota de mercado, y la penetración entre la población es del 19%. El ADSL acusa la crisis y crece al menor ritmo en nueve meses, entre otras cosas porque ya hay más de ocho millones y medio de conexiones de alta velocidad en el país. En abril se mantuvo el tipo, pero las cifras de mayo dejan claro que la banda ancha no es inmune a la situación económica que vive el país. El crecimiento del mercado-hasta llegar a 6, 86 millones-  fue el menor en nueve meses. Las altas cayeron hasta 82.204, el crecimiento más bajo desde agosto del año pasado. Todas las compañías han frenado su ritmo de captación de clientes, desde el cable a Telefónica, pasando por las operadoras alternativas de ADSL, aunque quizá son estas últimas las que lo han hecho en mayor medida. Pero hay unas que están aprovechando el parón mejor que otras. Telefónica, por ejemplo, ha conseguido aumentar hasta el 67,3% su cuota de ganancia de líneas en los últimos tres meses, mientras que sus rivales de ADSL la han reducido al 19% y las compañías de cable se han desplomado hasta el 13,8%.

LA BAZA DEL IPHONE

El IPhone llega, para la principal operadora española, allí donde las debilidades del móvil ‘para llevar' no alcanzan, tratará de beber en la efervescencia de Internet y la convergencia de servicios. La ‘revolución' del dispositivo multimedia- más barato que en Europa y EE UU, en exclusividad durante tres años y asociado a consumo de servicios- servirá a Telefónica para captar nuevos clientes, blindarse ante la portabilidad y los esfuerzos competitivos de las ‘low cost' y operadoras virtuales, mantener su status quo en mercado de la telefonía celular español, revalidar su reinado en Internet y fidelizar a los usuarios de O2 (en Gran Bretala e Irlanda) y de Movistar, que tienen en sus manos las bazas de las redes y de la experiencia en 3G.

La apuesta de Telefónica tiene objetivos claros. Amarrar la lealtad de sus clientes, especialmente los de mayor poder de gasto, y usar el iPhone como imán para atraer al mismo segmento de sus competidores. La respuesta de Vodafone y Orange vendrá en septiembre, pero ya han procedido a reestructurar de inmediato sus tarifas con una óptica defensiva.

 

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