ATENTOS

Ignacio Galán cubre el flanco socialista con Marín

El nom­bra­miento como pre­si­dente de la Fundación de Iberdrola del so­cia­lista Manuel Marín, ex vi­ce­pre­si­dente de la Comisión Europea en la época de Felipe González y ex pre­si­dente del Congreso de los Diputados, en la pri­mera le­gis­la­tura de José Luis Rodríguez Zapatero, no su­pone una sor­presa. Galán ha con­tado con so­cia­listas en su nó­mina, como el ac­tual pre­si­dente de Red Eléctrica, Luis Atienza, hasta que lo eligió Rosa Díez como coor­di­nador de su cam­paña a la se­cre­taría ge­neral del PSOE. Pero nunca ha con­tado con uno tan des­ta­cado. Sin duda la oca­sión lo exi­ge.­Marín ha sido y sigue siendo uno de los so­cia­listas con­tem­po­rá­neos de cu­rrículo más bri­llante. Guerrista pri­mero y Felipista siem­pre, fue el prin­cipal asesor co­mu­ni­tario del ex pre­si­dente de Gobierno, Felipe González con quien siempre tuvo la puerta abierta para pre­sen­tarle todo tipo de ini­cia­tivas en esta ma­te­ria.

Licenciado en Derecho por la Complutense y especialista en derecho comunitario por el Colegio de Brujas y la Universidad de Nancy, fue nombrado secretario de Estado para las relaciones con la entonces Comunidad Económica Europea cuando acababa de cumplir 30 años. Desde entonces y hasta el momento de ser elegido presidente del Congreso de los Diputados, había estado ligado a Europa y al mundo influido por ella.

Responsable de Política Exterior y de Relaciones con los países de África Caribe y el Pacífico, -países ACP-, antiguas colonias europeas, tiene una experiencia internacional de valor incalculable. Quizás por ello, una de sus frustraciones políticas fuera en su día no haber sido designado ministro de Asuntos Exteriores primero por González y más tarde por Rodríguez Zapatero. El anuncio por Zapatero sin comunicárselo previamente a él de que su sustituto en la presidencia del Congreso sería Pepe Bono, con quien mantiene unas cordiales distantes relaciones, le llevó a anticipar su retirada de la vida política.

No ha sido la primera ocasión en la que se siente deprimido por un imprevisto político. Abandonó Bruselas muy molesto por la investigación abierta por el Parlamento Europeo por presunto mal uso del dinero de la ayuda al desarrollo que dependía de su Comisaría, lo que a la postre hizo caer a la Comisión Santer. También se las tuvo tiesas en alguna ocasión con el entonces todopoderoso presidente de Francia, François Mitterrand.

Si bien, quien más meritos tiene en el engrandecimiento de la figura de España sobre todo en Europa, fue Felipe González, gracias a las muchas iniciativas que planteó al Consejo durante su mandato, detrás de muchas de las cuales estaban las ideas y la estrategia de Manuel Marín. Los planes Delors contaron con valiosísimas aportaciones españolas. A partir de ese momento, como han descrito González Vallvé y Benedicto Solana, se ha producido la mayor operación de solidaridad de la historia con la llegada a España de más de 118.000 millones de euros en ayudas comunitarias. Conoce los pasillos de Bruselas y de la política como pocos.

Su última devoción por dedicarse a la lucha contra el cambio climático le permite compatibilizar sabiduría e influencia en el ámbito socialista de cara a posibles operaciones societarias. La presidencia de la Fundación Iberdrola le viene como anillo al dedo. Y más aún a Iberdrola.

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