Secretario de Estado de Hacienda con Rato, ya tra­bajó para la en­tidad

El polémico y conflictivo Rodríguez Ponga, candidato del PP a la Asamblea de Caja Madrid

La can­di­da­tura de los po­pu­lares aboga por una drás­tica re­duc­ción de las co­mi­sio­nes, as­pira a su­perar a La Caixa y apoya al ac­tual pre­si­dente

En su mo­mento, los ins­pec­tores co­men­taban que Rato había puesto a la zorra a guardar el ga­lli­nero

Alfonso Pajuelo.-

Resulta extraño que el PP haya acudido a este asesor fiscal de grandes empresas, entre ellas la propia Caja Madrid, pese a los sinsabores que provocó al PP en su paso por Hacienda, tanto por su imputación en casos como los de las cuentas secretas de BBVA o Probursa, como por su conflictiva relación con sus subordinados en el departamento ministerial. Cuando fue nombrado para sustituir a Jiménez Reyna, del que fue su segundo y al que sustituyó tras el escándalo Gescartera, los propios inspectores fiscales comentaron que "se ha puesto a la zorra a guardar el gallinero". Aludían así a su labor como asesor fiscal y los enfrentamientos que tuvo con los inspectores, especialmente durante su etapa en Repsol. Asimismo, durante los años que presto servicio en BBV, esta entidad elaboró el famoso Manuel de productos financieros de BBV Privanza, en el que se definían hasta 12 productos fiscalmente opacos. Ponga negó cualquier relación con el documento pero el PSOE reclamó en aquellos momentos retiradamente su cese como secretario de Estado.

Aunque Rodríguez Ponga superó indemne todos estos problemas judiciales, provocó muchos conflictos al entonces Gobierno del PP, ya castigado por la relación de Jiménez Reyna, su antecesor en el cargo, con el caso Gescartera. Rato tuvo que defenderle y justificar su mantenimiento en la secretaria de Estado, puesto en el que Ponga mantenía unas tensas relaciones con sus subordinados por su actitud ineducada y dictatorial. Los conflictos con la inspección tributaria fueron también constantes. Todo ello lo aisló completamente en el ministerio pero el Gobierno lo mantuvo en el cargo al considerar que políticamente sería demasiado dejar caer dos secretarios de Estado consecutivamente.

Sin embargo, ahora reaparece Estanislao Rodríguez Ponga y lo hace representando al PP en una candidatura de impositores y clientes a la Asamblea General de Caja Madrid. El actual presidente de la caja accedió al cargo bajo el paraguas del PP, especialmente del propio presidente Aznar, del que es amigo personal y al que acaba de dar tribuna en unas jornadas organizadas por la caja.

Sus enfrentamientos con el PSOE han sido constantes, hasta el punto que este partido declinó ocupar una de las vicepresidencias, aunque Blesa ha mantenido el puesto vacante en espera de que las relaciones mejoraran, algo que no se ha producido e incluso se ha agudizado el enfrentamiento ante el comportamiento de Blesa en la OPA de La Caixa sobre Endesa. Sin embargo, la sangre no ha podido llegar al río hasta el momento en este asunto porque, a pesar de todo, la postura de Blesa tiene sólidos fundamentos financieros y económicos y, al final, puede reportar buenos rendimientos a la caja, tanto si finalmente vende como si accede a llegar a un acuerdo con La Caixa.

En este contexto se celebran las actuales elecciones, cuyo resultado va a cambiar poco el actual equilibrio de poder. Blesa seguirá respaldado por el PP y por CC.OO. de Madrid, que presenta candidatura separada de CC.OO. nacional. Pero si ganara el PSOE, la posición de Blesa empezaría a ser algo más incómoda.

En realidad están en juego 120 puestos de consejero de los 300 que componen la Asamblea General. Además de Participación Popular, concurren cinco candidaturas, que aglutinan a impositores de PSOE, CC.OO. nacional, CC.OO. Madrid, independientes y jubilados. A estos comicios están llamados a votar 1.200 compromisarios elegidos por sorteo entre los clientes de la caja.

El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, señaló ayer que sea cual sea el resultado de estos comicios "no romperá el equilibrio" que existe en la caja de ahorros.

Blesa afirmó que es difícil predecir cuál será el comportamiento de los votantes porque los electorados en las cajas "son cambiantes". Por ello, señaló que "todo va a continuar más o menos igual".

Preguntado sobre si este es un buen momento para que el PSOE recupere poder en la asamblea general, Blesa afirmó que "para la armonía y la convivencia siempre es buen momento".

Por su parte, el candidato de Participación Popular y ex secretario de Estado de Hacienda, Estanislao Rodríguez Ponga, explicó a Europa Press que su candidatura no pretende cambiar la política de Caja Madrid respecto a sus participadas y afirmó que apoyará al presidente de la entidad, Miguel Blesa.

Rodríguez Ponga manifestó que entre los principales retos que propone su candidatura figura una mejora en las hipotecas que ofrece la entidad, aumentando el plazo de amortización y llegando a financiar hasta el 100% del precio de la vivienda, en el caso de los jóvenes.

Además, aboga por aumentar el presupuesto de la obra social, y mejorar el trato al cliente ofreciendo mejores servicios e invirtiendo para impulsar el uso de las nuevas tecnologías. También apostó por apoyar a los jóvenes impulsando la construcción de más viviendas (más 10.000 viviendas en alquiler con opción a compra para menores de 35 años en 2 años y el establecimiento de condiciones cada vez más ventajosas en los créditos), y ofreciendo créditos para los emprendedores.

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