Alfredo R. Mendizabal.- Ya están aquí los chinos para quedarse también hasta con el fútbol europeo. Una exclusiva en primera página de The Times que sacude el mundo del balón en Gran Bretaña desde la medianoche del domingo al lunes adelanta que el Royal Bank of Scotland, acreedor de referencia del Liverpool, está negociando su venta a un consorcio encabezado por el multimillonario chino Kenny Huang. Con 351 millones de libras enterrados en el histórico club, RBS lleva demasiado tiempo esperando una solución que no acaban de encontrar sus propietarios, los norteamericanos Tom Hicks y George Gillett. O quizás para ser más precisos, que no buscan con seriedad. Están empeñados en dar un auténtico pelotazo en el peor sentido de la palabra: valoran el Liverpool, con todos sus actuales 'bichos' dentro, incluido Fernando Torres, en 800 millones de libras. Muchos creen que no vale ni la mitad, después de dos años en blanco y de no haberse clasificado para la próxima Champions League.
Pero tras la primicia del diario londinense, algunas páginas webs de forofos del Liverpool, como Anfield Road, Liverpool Echo, Click Liverpool y Live 4 Liverpool han ido revelando más datos a lo largo de esta madrugada. Posiblemente el más relevante sea el viaje que según informa Click Liverpool hizo recientemente Kenny Huang a España para entrevistarse con El Niño. Objetivo: lograr calmar a Torres y conseguir su permanencia en el club con garantías de que las cosas volverán a su cauce y se harán los fichajes que haya que hacer para volver a competir entre los más grandes. Precisamente este lunes se reincorpora Torres a la pretemporada del club. Por el lado deportivo, hay mucha prisa: el 31 de agosto finaliza el plazo de fichajes de verano y en el Liverpool todo está en el aire, desde quiénes se van y quiénes pueden venir hasta cuánto dinero hay para fichajes. Si no hay cambio de propietario, desde luego la caja está vacía.
También urge, quizás más, lo económico. Ante el agobio de los vencimientos de una deuda que se ha multiplicado por nuevo y en plena racha de malos resultados deportivos, el ambiente no era ni es el mejor. Por eso se fue el entrenador Rafa Benítez y por eso varias estrellas, entre ellas Fernando Torres, se lo están pensando. De acuerdo con las fuentes de las webs de los forofos, normalmente muy bien informadas, Kenny Huang ha hablado con otros miembros importantes de la plantilla para que aplacen su decisión de marcharse. Desde el pasado abril, la búsqueda de una solución se aceleró. Incluso se involucró a Martin Broughton, presidente de British Airways, para que intentara buscar un comprador. Entonces surgió otro nombre, el del sirio Yahya Kirdi, quien supuestamente ofreció 420 millones de libras, rechazados por los norteamericanos. En los últimos días, ha vuelto a resucitar el mismo nombre, con una oferta menor, sólo 400 millones. No son pocos los que piensan que son ofertas plantadas como gancho para ver si otros pican. Y mientras los dueños dan largas, el precio baja. Las últimas estimaciones lo sitúan en 325 millones de libras.
Kenny Huang, cuyas biografías oficiosas destacan que fue el primer chino que operó como broker en Wall Street, como si fuera una gran tarjeta de visita, es muy conocido en Hong Kong, desde donde opera a través de su compañía de inversiones deportivas QSL Sports Limited. Paralelamente, ha creado la fundación QSL Youth Sports Development Fund para la promoción del deporte base. Entre otros hitos en su carrera dentro del deporte se cuentan los sigientes: fue intermediario fundamental en el fichaje del gigante Yao Ming por los Houston Rockets de la NBA norteamericana; posee el 15% de los Cleveland Cavaliers, también de la NBA; también tiene un porcentaje en el mítico equipo de béisbol en New York Yankees; gestiona el patrocinio de clubs profesionales norteamericanos por parte de empresas chinas; es dueño del club de baloncesto chino Jilin Northest Tigers; ha creado la National Basketball League para competir con la otra liga profesional, de la Chinese Basketball Assocition; ha anunciado que también creará una liga juvenil de béisbol.
Eso por un lado. Por otro, ha montado la empresa de inversiones Rocket Capital con otros dos socios: Les Alexander, dueño de los Houston Rockets, y Billy Joe 'Red' McCombs, antiguo propietario de los San Antonio Spurs. Aunque los tres socios aman el deporte, también comparten otra cosa en común: los tres tienen dinero. Huang, además, ha tejido una red de conexiones y relaciones con los gerifaltes chinos imprescindible a la hora de bucear en ese mundo. De esta manera han invertido en Brilliance Auto, una de las primeras industrias de vehículos del país; en China Railway Group, lo mismo en ferrocarriles; en China Sinoma International Engineering; en Uni President Enterprises Corp; en Xinjiang XinXin Mining Industry y en Anta Sports Products, que es el brazo para los patrocinios deportivos.
No es la primera vez que el nombre de Kenny Huang aparece en relación con el Liverpool. Ya hace dos años surgió la posibilidad de la que sería primera inversión fuerte china en el fútbol continental. Sólo había pasado un año desde que Hicks y Gillett habían comprado el club por 174,1 millones de libras, más otros 44,8 millones adeudados. En total, el Liverpool valía entonces 218,9 millones, pero los 'compradores' pidieron a RBS un crédito de casi 300 millones, supuestamente para adquirir jugadores que iban a conseguir más trofeos continentales como la Champions de 2005. Pero hasta hoy. Además, los propietarios norteamericanos, involucrados en su país en deportes como el béisbol, el hockey sobre hielo y las carreras de coches de la NASCAR, prometieron invertir otros 200 millones en un nuevo estadio para sustituir a Anfield. También hasta hoy: ni se ha empezado. De forma que Hicks y Gillett invirtieron dinero de RBS para comprar el club (aunque avalaron personalmente 200 millones) y según declaraciones recientes querían conseguir una venta por el 400%. De ahí los 800 millones, pero en realidad más que el 400% sería el infinito por ciento: nadie sabe cuánto han puesto de su bolsillo en estos tres años. Es una de las razones de que la afición les echa la culpa de todo. En la valoración actual, Hicks y Gillett no sólo no multiplicarían por cuatro su inversión-riesgo, sino que perderían.
Pero la entrada en escena de Kenny Huang parece esta vez más en serio. No sólo porque las negociaciones serían directamente con el banco acreedor, sino porque vendría acompañado de 'uno de los fondos soberanos más importantes de Extremo Oriente'. El dato parece indicar fundamentalmente a dos: el CIC chino y el Portfolio de Hong Kong, ambos con centenares de miles de millones.
* * *
RESUMEN Y ENLACES DEL VIERNES 30 DE JULIO
* * *
The Economist se va al circo para ver si el funámbulo Zapatero se cae de la cuerda floja
Alfredo R. Mendizabal.- Con un puñado de metáforas circenses, la revista The Economist dice este viernes que el presidente Zapatero ha dejado de ser el prestidigitador de otros tiempos para verse ahora solo ante el peligro, en la cuerda floja y con la barra de equilibrio entre los mercados a la derecha y los partidos nacionalistas a la izquierda. En un análisis político y económico sobre España, el semanario británico describe así el acto de funambulismo que debe ejecutar Zapatero sin caerse: por un lado, y 'para que sobreviva la economía, debe contentar a los inversores que prestan dinero a España'; y por otro, si quiere que 'sobreviva su Gobierno, debe satisfacer a los catalanes y vascos que apuntalan su Ejecutivo minoritario'.
Según The Economist, las vacaciones de verano, la victoria en los Mundiales y los resultados positivos de los stress tests a la banca han proporcionado una pausa dentro de la tormenta en la que se sumergió el país desde el mes de mayo cuando los mercados de bonos fijaron su mirada en el sur de Europa. Pero no va a durar, añade, entre otras cosas porque basta 'un paso en falso para que España se arriesgue a caer de nuevo en el foso de la incertidumbre'. Y tal como está la situación política española, eso podría precipitar las elecciones anticipadas.
El artículo sigue con el argot del circo para señalar algunos bamboleos a los que se enfrenta Zapatero. Uno llegará este mismo otoño, con el debate de los Presupuestos: la retirada de apoyo de la izquierda y de CiU, por diferentes razones, 'deja al presidente a merced de los seis diputados del PNV', partido que es 'consciente de su poder' y tiene todo un listado de demandas. Pero Zapatero no puede ir muy lejos por el recorte de gasto al que se ha visto obligado. Y las otras exigencias, de nivel político para mayor autonomía y más transferencias, auguran unas 'negociaciones tirantes'.
El segundo bamboleo llega inmediatamente después: las elecciones catalanas. The Economist da por sentada la victoria de CiU, lo que a su vez forzará un reajuste de fuerzas y alianzas en el Congreso en Madrid. El PP, muy crítico con la tibieza del plan de austeridad del Gobierno, necesita a CiU igual que el PSOE, por lo que los nacionalistas catalanes se convertirán en los árbitros de lo que vaya a pasar.
A juicio de The Economist, Zapatero ha dado algunas muestras de que ha cambiado de opinión en asuntos económicos. Destaca su reciente confesión de que se pasó una noche en blanco en mayo en espera de que en Tokio abriera el Nikkei para ver cómo reaccionaban los mercados al megapaquete de rescate de la UE. 'No es el tipo de comentario que uno podría esperar de un socialista', dice prudentemente la revista antes del párrafo de cierre: 'Los españoles se han habituado a los espectáulos de Zapatero. Se suponía que los primeros seis meses de este año, cuando España ejerció la presidencia rotatoria de la UE, iban a servir para que el presidente estuviera en primer plano. Pero no fue así. Si Zapatero fracasa esta vez a la hora de ejecutar su número de funambulismo, puede que no tenga otra oportunidad'.
* * *
Último viernes antes de las vacaciones con dos aspectos informativos dominantes en los medios: la reforma laboral y la catarata de resultados. Grandes resultados tras un largo paréntesis. Por orden alfabético: Abertis, ACS, Caja Madrid, FCC, Gamesa, Grifols, OHL, Repsol, Santander, Sol Meliá, Telefónica... El editorial de Cinco Días constata que las empresas 'consolidan el avance del beneficio'. En Libertad Digital, análisis de Fernando Díaz Villanueva sobre los beneficios: 'el saneamiento da sus primeros frutos'.
Sobre el Santander, todos destacan dos enfoques: el aumento de cuota por arañas negocio de las cajas y el peso del extranjero. Hispanidad prefiere recoger el llamamiento al Gobierno para 'no relajarse' y seguir con el calendario de reformas. Y en Capital Madrid, Miguel Ángel Valero pone el acento en el peso de España, que genera el 22% del beneficio y el 31% de los depósitos. En el mismo medio, Ángel Guzmán se fija en que algo se mueve en Banca March tras el nombramiento de José Nieto de la Cierva como consejero delegado, previo el relevo de heredero. El británico The Guardian coincide en dedicar un largo artículo al banco de Europa que ha resultado más fuerte en los tests de stress y recalca la filosofía familiar.
Reforma laboral. La misma información en todos los medios sobre la aprobación por el PSOE en solitario con la abstención de CiU y PNV y con la novedad de que la mera previsión de pérdidas es motivo de despido. Pero las interpretaciones de los editoriales matizan. El Mundo dice que la reforma 'aún puede mejorar'. El País, que se queda 'a mitad de camino', porque se aleja de la prometida renovación en el mercado de trabajo. ABC, que llega 'tarde y mal' y es 'un prodigio de ambigüedad, por contradictoria y confusa, pues ni siquiera despeja las dudas sobre las causas que justifican el despido'. Libertad Digital, que es una 'chapuza laboral, resumida en una coma' que deja la decisión final a los jueces. Igual El Economista: que es una reforma 'light' pese a lo prometido y lo fía a la interpretación del juez. El Imparcial, que 'no podía esperar más'. Expansión, que es 'insuficiente'. El Periódico, que facilita 'despido más barato y fácil', pero con contradicciones y poca claridad, según la antológica confesión del peneuvista Olabarría: 'Ninguno sabemos lo que hemos hecho'. Para El Imparcial, la reforma 'no podía esperar más'. Y para El Confidencial, 'el PSOE se quita los complejos y da barra libre a los despidos'.
Empresas. Sobre Aena, D. Toledo cuenta en El Confidencial que Blanco ultima un real decreto para que los controladores trabajen 200 horas al mes, sin que computen las 'imaginarias' en casa. En Cinco Días, Antonio Ruiz del Árbol dice que los controladores apuran los contactos con AENA para salvar la operación salida, aunque hay graves dificultades para lograr un pacto. Toda la prensa subraya el alta a los dos tercios de los controladores en baja. Sobre ACS, Miriam Prat dice en Hispanidad que Florentino coloca a la constructora en una situación límite por Iberdrola y Abertis. Y en Capital Madrid, Alberto Valverde dice que Florentino se agobia ante el deterioro de las cuentas de ACS y que la banca se resiste a financiar a CVC la compra de su participación en Abertis.
Otras novedades. Manuel Ángel Menéndez cuenta en Diario Crítico que Zapatero medita hacer una gran crisis de Gobierno para el 20 de agosto. Cristóbal Montoro niega en desayuno-entrevista con Negocio: 'Sebastián vendió un pacto de Estado sobre energía que no ha existido', sólo 'nos limitamos a impedir que elevaran la tarifa'. Según Antonio Lorenzo en El Economista, Telefónica ultima la entrada en Tuenti, el gran rival de Facebook. Según Daniel Forcada en El Confidencial, De la Vega fulmina al presidente de Patrimonio por una disputa sobre el Valle de los Caídos y sin consultar al Rey. Según Gonzalo Garteiz en Capital Madrid, Prisa encuentra oposición en Competencia a sus acuerdos con Telecinco y Telefónica, mientras el calendario para aprobar la ampliación de capital de Liberty se tensa en demasía tras la nueva prórroga acordada por los bancos.
Y es fin de curso. Como dice el editorial de Negocio, 'un curso de vértigo en España'. Hasta el examen de septiembre.
Todo esto, y más, en los enlaces aquí abajo.