Sacyr podría renunciar a la construcción del problemático túnel del Marao
Abertis finiquita su aventura lusa desprendiéndose de sus 15,01% en Brisa
José Alves-Lisboa.– Las constructoras y concesionarias españolas vuelven a ocupar el centro de la actualidad en Portugal. Y no precisamente bajo un prisma favorable. En mayor o menor medida, todas ellas tienen problemas pendientes con las autoridades y con los bancos: unas pasan serios apuros para cumplir los contratos firmados, encontrándose así inmersas en laboriosas negociaciones con el Gobierno de Lisboa y las instituciones financieras, mientras otras ya llegaron a la conclusión de que las condicionas actuales no son las más idóneas para mantener una presencia en Portugal. Los casos más llamativos, porque son los de mayor actualidad, son Sacyr y Abertis. La primera está a punto de renunciar al emblemático proyecto del túnel del Marao que le fue adjudicado en 2008 por 350 millones de euros; y la segunda decidió salir de la concesionaria de autopistas Brisa, vendiendo su 15,01% en el ámbito de una polémica OPA de los accionistas mayoritarios.