La crisis española condena las exportadoras lusas a buscar nuevos mercados
El rescate global de España retrasaría la vuelta de Portugal a la normalidad financiera
José Alves.- Lisboa.– Las últimas décadas, sobre todo desde 1986, cuando Portugal y España entraron en la antigua CEE (Comunidad Económica Europea), el mercado español funcionó como una auténtica boya salvavidas para las empresas portuguesas. Hasta entonces, Portugal tenía en Alemania, Francia y Reino Unido sus principales mercados exteriores, pero con la apertura de las fronteras de ambos países, a partir de 2000, España pasó a ser el principal destino de las exportaciones lusas. Con que aquella imagen anacrónica de los "malos vientos y malos matrimonios", que para muchos portugueses aun apegados al pasado era lo único que podía llegar de España, fue superada por la nueva realidad ibérica. Además de las exportaciones, España pasó a ser también el mayor inversor extranjero, y por lo tanto uno de los motores principales de la economía lusa. La creciente integración de ambas economías pasó igualmente por la creación de "mercados ibéricos" en sectores claves como la electricidad (Mibel) y el gas (Mibgas), que ya alcanzan un alto nivel de desarrollo. Pero ahora, con Portugal intervenido por "troika" FMI/BCE/UE, y ante el riesgo latente de que a España le ocurra lo mismo, ya no existe la misma sintonía de desarrollo conjunto entre ambos países, tanto en lo comercial como en lo político.