Economía calla sobre su inclusión como productos complejos en el Real Decreto del próximo viernes
Las entidades se lanzan a emisiones millonarias tras la penalización de los extratipos para depósitos
José Luis Marco.– Las limitaciones que imponga el Consejo de Ministros a la comercialización de participaciones preferentes no supondrá un quebradero de cabeza para los responsables de las entidades financieras. La Banca española se ha volcado en los últimos meses en la venta millonaria de pagarés, con rentabilidades de hasta el 4,5%, con las que han logrado captar pasivo de clientes sin incurrir en la penalización que el real decreto de junio de 2011, aún con Elena Salgado como vicepresidenta económica del anterior Gobierno, imponía a los extratipos de los depósitos bancarios. La mayoría de las entidades se ha centrado desde entonces en la comercialización de estos productos que, hasta no hace tanto, parecían tan sólo destinados a inversores institucionales y no a los clientes de los propios bancos o cajas de ahorros. Aunque con una menor complejidad que las preferentes, los pagarés son unos productos que tienen muy poca liquidez, también cotizan en el mercado secundario y la rentabilidad prometida tan sólo es posible lograr si la inversión se mantiene hasta la fecha de vencimiento, que puede fijarse hasta en 24 meses.