El soporte británico sirve a la línea aérea pero no a los bancos que, como Santander y BBVA, también están en la 'city'
Las acciones de IAG han sorteado las caídas provocadas por la crisis del euro pese a sus pérdidas trimestrales
Marcos Celada.– Es difícil, por no decir imposible, encontrar un solo análisis técnico o fundamental de IAG (International Consolidated Airlines Group), la compañía que sirve de soporte a la fusión de British Airways e Iberia, en el que se recomiende vivamente la compra de este valor en Bolsa. El mercado aeronáutico no es ajeno a la crisis, con el agravante de que a la debilidad de la demanda se le une la subida del carburante provocada por las tensiones en Oriente Medio. Con esas perspectivas lo normal sería pensar en una evolución negativa de sus acciones. Y sin embargo suben. ¿Cuál es el secreto? Desde el punto de vista interno del grupo, hay dos noticias positivas importantes y ambas tienen que ver con Iberia, la pata española de la fusión.