Cobra fuerza la creación de una banca pública con las entidades nacionalizadas que canalice el crédito a la sociedad
La propuesta Vickers penaliza el crédito a las pymes y al modelo de banca comercial que se desarrolla en España
José Luis Marco.– El rescate de la banca española con dinero de la Unión Europea, que supone la quinta reforma del sector financiero en los últimos años, pone en peligro de exclusión a algunas regiones y sectores económicos que verán mucho más limitado su acceso a los servicios bancarios, principalmente al crédito. A ello se suma la propuesta de directiva comunitaria, conocida como Vickers, en la que se penaliza el modelo de banca comercial que se desarrolla en España, por ejemplo, frente a la banca de inversión que caracteriza a la de los países anglosajones y que está en el origen de la crisis que estalló en 2007 con las hipotecas basura o subprime. La advertencia del consejero delegado de Caixabank, Juan María Nin, de la dureza del nuevo ajuste en el sector -por las mayores exigencias de provisiones a todas las entidades, incluso las más sanas- ha dado la voz de alarma. Mientras tanto, los sindicatos consideran que la dimensión actual de las plantillas de las entidades es la adecuada, tras el duro ajuste realizado desde 2008.