La Caixa, por quinto año consecutivo, se ha comprometido a destinar 500 millones a fines sociales durante este ejercicio
El esfuerzo en saneamientos reducirá la dotación y en el sector ya barajan el cobro de algunas actividades
José Luis Marco.– Las cajas de ahorros ya trabajan con un escenario de beneficios mínimos o incluso de pérdidas en algunas entidades, lo que supondrá una reducción de la partida destinada a la obra social, una de las señas distintivas de estas entidades. Aunque la partida a fines sociales es voluntaria y en función de los resultados conseguidos, el sector de ahorro confía en mantener sus distintas líneas de actuación a pesar de los mayores requisitos de capital y saneamientos que se les exige. En este sentido se enmarca la recién constituida Comisión de Fundaciones y Obra Social, órgano delegado de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA). Su presidente, Isidro Fainé, insiste en que la actual reordenación del sector garantiza la sostenibilidad de la obra social en el futuro. Pero por el momento, sólo La Caixa, que preside el propio Fainé, podría garantizar poco menos de la mitad de lo destinado en 2011 a estos fines. Unicaja e Ibercaja ya han calculado su aportación, pero se queda en el aire lo que puedan destinar Caja Madrid o Bancaja por la situación financiera de su grupo, BFA-Bankia.