Esa reducción es similar a la que el sector ya ha aplicado a sus plantillas desde 2008 hasta marzo de 2012
El grueso de los despidos se produciría sobre todo en Bankia, si al final se trocea entre los grandes grupos bancarios
El memorando europeo para la recapitalización y saneamiento del sector financiero español no sólo tiene consecuencias macroeconómicas, como se trasluce de las últimas medidas del Gobierno de Mariano Rajoy, sino un impacto considerable en la plantilla de determinadas entidades financieras, sobre todo entre las antiguas cajas de ahorros que tengan que abordar reducciones drásticas de empleo y red de oficinas para recibir la ayudas comunitarias. Aunque es arriesgado para poner una cifra concreta a esta nueva vuelta de tuerca, un 14% del empleo existente a marzo de este año en el sector de cajas podría estar en peligro ante la llegada de la inyección millonaria de Bruselas. Es decir, un total de 22.000 personas, de los 180.000 que ocupa el sector del ahorro, perderían su puesto de trabajo. La mayoría del recorte respondería a la viabilidad que se adopte para Bankia, sobre todo si se divide entre los grandes grupos, aunque ya está prevista la destrucción de 5.300 empleos como consecuencia de los procesos de integración de CAM por Sabadell, Unnim por BBVA y Caja España-Duero por Unicaja.
Buena parte del sector financiero español se encuentra a la expectativa de las consecuencias que tendrá el memorando europeo para la obtención de las ayudas para cumplir con un 9% de capital principal, que ahora se presume permanente y no temporal, así como con los saneamientos de los activos tóxicos y problemáticos en sus balances. El impacto se notará en diversas actividades de algunas entidades financieras, pero en las plantillas de las mismas se hará de una manera más que evidente con los requisitos que llegan desde Bruselas y que revisarán la tan temida como denostada Troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional).
Aunque puede ser prematuro realizar un cálculo exacto, el 14% de los empleos de las cajas de ahorros estarían en peligro con las exigencias que se impongan a aquellas entidades que necesiten de ayudas europeas. Esa reducción sería casi similar a la que el conjunto del sector de las cajas de ahorros ya ha aplicado desde 2008 hasta marzo de 2012 (16,17%, 21.803 empleos menos) y en buena medida dependerá de lo que ocurra con la viabilidad de Bankia.
El secretario general de la federación de servicios de UGT, José Miguel Villa, sospecha que se pueda acometer un fraccionamiento del grupo que preside José Ignacio Goirigolzarri y que sus partes puedan acabar en manos de los grandes grupos financieros del país, principalmente Santander y BBVA. De lograr la viabilidad de esta manera, según Villa, "la repercusión será mucho mayor" en el conjunto de las plantillas de las antiguas cajas de ahorros.
Rebajas previstas
La drástica reducción de las plantillas de las antiguas cajas de ahorros se producirían en un momento crítico para la economía española, en el que el aumento del paro es una condición general para la sociedad y a la que se añaden la disminución de los derechos sociales logrados en las últimas décadas tras las medidas aprobadas en el último Consejo de Ministros.
Incluso sin las condiciones del memorando europeo, el sector de las cajas de ahorros tiene prevista la destrucción de 5.300 puestos de trabajo como consecuencia de tres procesos de integración distintos.
La operación entre Unicaja y Caja España-Duero (Banco CEISS) ya prevé una reducción de unos 1.800 empleos de su plantilla. A ellos se sumarían los 2.200 puestos de trabajo que se tienen que reducir en la integración de Banco CAM por parte de Banco Sabadell, una condición que ya se ha impuesto desde Bruselas para la toma de control del banco de la caja alicantina por el grupo que preside José Oliu. Mientras tanto, la adjudicación de la catalana Unnim a BBVA a precio de saldo supondrá la salida de unos 1.300 empleados del grupo.
De manera paralela, el rescate europeo a la banca española supondrá una importante reducción de oficinas en los próximos meses, lo que conllevará una exclusión financiera creciente, sobre todo en zonas rurales. Según los cálculos de los responsables de banca de UGT, cerca de seis millones de españoles (un 12,68%) podrían verse en esa situación como consecuencia de una reordenación que ellos califican como "liquidación" del sistema de las cajas de ahorros tal y como se había entendido en España durante décadas. "El problema es que en Europa nunca han entendido el modelo de las cajas de ahorros", lamenta José Miguel Villa.