Los estándares contables coinciden con los que van a aplicar Oliver & Wyman y Roland Berger en su auditoría sectorial
El FMI, BCE y la UE, aunque más moderados, convergen hacia la cifra derivada de aplicar el método del banco intervenido
Los estrictos criterios de saneamiento contable seguidos por el nuevo equipo directivo de Bankia obligarían al conjunto del sector bancario español a realizar una saneamiento financiero total de unos 140.000 millones de euros. La doctrina seguida por Bankia, en función de los dos decretos de reestructuración ya aprobados a los que suman nuevos criterios conservadores para la cobertura de los préstamos ajenos a la promoción inmobiliaria en línea con el trabajo que hacen las auditoras Oliver & Wyman y Roland Berger para todo el sector, generarán enormes dotaciones en el resto de entidades, incluyendo las tres grandes del país: Santander, BBVA, y Caixabank. Esos 140.000 millones son por tanto la suma del impacto en todo el sector de los dos decretos -incluyendo el saneamiento adicional de Caja España- más el previsible efecto de los requerimientos derivados del trabajo de las citadas auditoras. La cifra es considerablemente superior a la estimada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que, en sus dos escenarios extremos, estiman las necesidades de recapitalización entre 40.000 millones y 80.000 millones
Los criterios para esos requerimientos de solvencia de 140.000 millones siguen estándares internacionales en supuestos de deterioro de la coyuntura económica muy extremos, en lo que viene a ser un nuevo test de estrés sobre el balance de las entidades.
Esta simulación o informe comparado, realizada por Goldman Sachs para Bankia, se maneja internamente en la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri y se ha comunicado en reuniones de alto nivel entre la cúpula y los cuadros medios del banco para que éstos dimensionen el esfuerzo que se va realizar, valoren en qué situación puede quedar la entidad y calibren las oportunidades que se le abren respecto a la competencia tras acometer el duro saneamiento previsto, según fuentes solventes. Bankia declina hacer comentarios.
Mientras tanto, se suceden las filtraciones sobre las estimaciones de los distintos organismos que intervienen en este gigantesco e inacabable proceso de auditoría del sector financiero español. Y los datos que se van conociendo convergen hacia la estimación global derivada del método Bankia.
El informe elaborado por el Fondo Monetario Internacional, que se conocerá en toda su amplitud el lunes, concluye que las necesidades totales para sanear el sector bancario español se sitúan entre 40.000 y 80.000 millones (en el escenario de deterioro extremo de las circunstancias económicas del país), una parte de los cuales serán asumidos sin problemas por los bancos saneados, según trascendió el jueves.
El FMI advierte, no obstante, que la cifra definitiva que España pida al fondo de rescate será algo superior debido al deterioro de las condiciones del mercado. Por si acaso, el ministro de Economía, Luis de Guindos, ya ha advertido que el Gobierno no tomará ninguna decisión sobre si activar o no el rescate hasta que conozca los resultados de las evaluaciones del FMI y de las auditoras extranjeras.
Para completar el rosario de cifras, el secretario general del Partido Popular Europeo (PPE), Antonio López-Istúriz, apuntaba que la cantidad necesaria para sanear a los bancos españolas oscilará entre 80.000 y 100.000 millones. Horas más tarde matizaba sus palabras y aseguraba que eran datos leídos en las prensa.
Anticipar provisiones
Conocido los criterios fijados por Bankia y dando por descontado que los auditores seguirán métodos similares, los bancos empiezan a adelantar sus necesidades de capital. El Popular ha anunciado una dotación total de 10.100 millones, que se desglosan en 7.300 millones de provisiones por el ladrillo derivadas de los decretos del Gobierno, y otros 2.800 millones más para cubrir eventuales pérdidas en su cartera crediticia a empresas, consumo e hipotecas. En concreto, Popular estima que necesitaría provisionar 2.200 millones por la cartera de 79.000 millones que suman el crédito no promotor, aunque ha optado por hacer un esfuerzo superior para paliar esos inesperados sobrecostes que tanto asustan en los mercados. El cálculo de estas necesidades se basa en un escenario de estrés para cada una de las partidas con el que se cubriría un 7,9% del total, por encima incluso del 7,3% que ha establecido Bankia tras su intervención.
También han aflorado nuevas necesidades de capital en dos de las entidades nacionalizadas. NovaGalicia Banco y Catalunya Banc necesitan 9.000 millones adicionales sólo para cubrir las provisiones exigidas con los Reales Decretos de febrero y mayo.
El agujero ha sido desvelado por Javier Aríztegui durante su intervención en la subcomisión de control sobre el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Catalunya Banc, que ha heredado el negocio financiero de Catalunya Caixa, y Nova Galicia Banco, nacido de la fusión de las dos cajas gallegas, fueron nacionalizados tras recibir dinero del FROB. En los planes iniciales del Gobierno, ambas iban a ser subastadas este año. La dimensión del agujero detectado más las necesidades adicionales que deriven de la auditoría han bloqueado el proceso.