Gorigolzarri afronta una interminable junta de accionistas en Valencia algo más que complicada
El enorme agujero y el carácter sistémico de la que hace un año era la primera entidad por activos dificulta su futuro
José Luis Marco.– Bankia ha pasado del cielo al infierno en menos de un año. Si a estas alturas se consideraba una "cuestión de Estado" la salida a Bolsa del banco conformado por Rodrigo Rato, doce meses después el grupo financiero que era líder por total de activos en España tiene un valor por debajo de cero (13.653 millones de euros negativos), el Estado se convierte en el único accionista de su matriz Banco Financiero y de Ahorros (BFA) y el FROB tendrá que buscar un rescatador para una entidad sistémica que tendrá que ser saneado por completo para poder integrarse en algún grupo financiero sano, español o internacional, extremo que empieza a cobrar fuerza. Mientras tanto, el presidente de Bankia-BFA, José Ignacio Goirigolzarri, afronta este viernes en Valencia una complicada junta de accionistas. De momento, Miguel Martín, presidente de la patronal AEB, ha calentado la junta, al afirmar que se debe aplicar el 'modelo Banesto' para resolver el problema de Bankia.