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Publicado el viernes 29 de junio de 2012

EL MONITOR DEL DÍA

Coyuntura: la demanda externa pierde fuelle

El déficit corriente baja 3 décimas hasta el 3,6% del PIB en marzo

Servicio de Estudios de "la Caixa".– ExportacionesLos datos de contabilidad nacional del primer trimestre confirmaron los signos de ralentización de la demanda externa avanzados por los indicadores de más alta frecuencia. La contribución del sector exterior al crecimiento trimestral del producto interior bruto (PIB) se redujo drásticamente en este periodo. La contracción de las exportaciones explica esta menor aportación del que ha sido el principal motor de la economía durante los últimos dos años. Pero en un escenario de débil demanda interna a medio plazo, la evolución del componente exterior será crucial para determinar el ritmo de recuperación de la economía, así como la senda de corrección del desequilibrio corriente.

En efecto, la ralentización de la economía de nuestros principales socios comerciales debilitó la evolución de las exportaciones, que se redujeron un 0,9% intertrimestral en los primeros tres meses de 2012. Pero, a diferencia de lo ocurrido un trimestre atrás, dicha caída respondió, exclusivamente, al deterioro del componente de servicios. Concretamente, se redujo un 5,0% intertrimestral, tras dos años de incrementos continuados. Como muestra el gráfico siguiente, la desaceleración de la entrada de turistas extranjeros en España explica, en gran medida, esta caída. En este sentido, el dato de abril, con un 1,7% de llegadas menos que el mismo mes de 2011, no permite anticipar un rebote de las exportaciones de servicios a corto plazo.

Las exportaciones de servicios disminuyen intensamente.

Esperamos que este menor dinamismo de las exportaciones venga de la mano de nuevas caídas de las importaciones, motivadas por la debilidad de la demanda interna. Como consecuencia, la contribución del sector exterior al crecimiento de la economía mantendrá el signo positivo durante los próximos meses, aunque en niveles relativamente reducidos. Este fue el caso del primer trimestre de 2012, cuando la contracción de las importaciones, del 1,3% intertrimestral, situó en 2 décimas la aportación de la demanda exterior al PIB. Una cifra que se sitúa lejos de la contribución de 1,4 puntos porcentuales del trimestre anterior.

En este contexto de reducción de los flujos comerciales, observamos nuevos avances en el proceso de corrección del desequilibrio exterior entre enero y marzo. Los datos acumulados de los últimos cuatro trimestres muestran una mejora del déficit por cuenta corriente de 3 décimas, hasta el 3,6% del PIB. Un nivel que no se alcanzaba desde el año 2000 y que representa una contracción de 7,1 puntos porcentuales respecto el máximo alcanzado en 2008. El elevado ajuste del saldo de la balanza de bienes, y más concretamente el de los no energéticos, explica la mayor parte de esta corrección. 

Según los datos del departamento de Aduanas, la corrección del saldo de bienes no energéticos se mantuvo como principal fuente de ajuste del déficit corriente en el primer trimestre de 2012. Destaca el nuevo aumento del superávit comercial con el resto de países de la Unión Europea, que alcanzó los 6.647 millones de euros en marzo de 2012 en términos acumulados de doce meses.

El superávit comercial con la Unión Europea alcanza los 6.647 millones de euros en marzo.

En clave de futuro, mantenemos nuestra previsión de déficit corriente en el 2,4% del PIB a finales de 2012. Sin embargo, existen dos factores que podrían ralentizar el ritmo de corrección. En primer lugar, un menor dinamismo de las exportaciones de bienes y servicios hacia la zona del euro afectaría al balance comercial. En segundo lugar, el repunte de las tensiones en los mercados de financiación podría mantener la presión al alza sobre el coste de financiación de la deuda exterior española. Como consecuencia, el déficit de la balanza de rentas, que en 2011 ya aumentó en 7 décimas, seguiría su senda alcista. 

De hecho, estas turbulencias han provocado un cambio en la composición de la financiación española. Como se observa en la cuenta financiera, el recurso al eurosistema se convirtió en la principal vía de entrada neta de capitales, al aumentar en 38.839 millones de euros. Este incremento respondió a las elevadas inyecciones de liquidez por parte del Banco Central Europeo al sistema bancario. Este incremento contrasta con las intensas contracciones de las inversiones en cartera y otras inversiones, de 10.954 y 25.009 millones de euros, respectivamente.