Fomento última el nuevo modelo liberalizador en abierta descoordinación con otros ministerios del Gobierno
La utilización de la red de alta velocidad y de las líneas convencionales de calidad es muy escasa
Jorge Chamizo.– La anunciada liberalización del ferrocarril ha despertado el apetito de inversores privados de distintos ámbitos, que afilan sus armas para participar en un proceso al que el Ministerio de Fomento da sus últimos toques en abierta descoordinación con otros departamentos del Gobierno. Constructoras, fondos de capital riesgo, operadores internacionales de infraestructuras, empresas de autobuses y fabricantes de trenes, siguen muy de cerca los trabajos legislativos del Gobierno sabedores del potencial que presenta el negocio ferroviario de viajeros de larga distancia en España, cuya cuota de mercado actual es muy baja pese a que la infraestructura de la que se dispone es de primer nivel en muchos corredores y será un referente en los próximos años. Las grandes constructoras, operadores como Virgin, Arriva, Alsa o las multinacionales Alstom y Siemens podrían ser las primeras en sumarse a este proceso liberalizador, según fuentes solventes.