Su 'cese' deja en papel mojado la reforma de Luis de Guindos a tan sólo dos meses de su aprobación
El nombramiento de Goirigolzarri, ex número dos de FG en BBVA, primer aperitivo de la venganza del ya ex presidente de Bankia
José Luis Marco.– La contraprogramación al triunfo del socialista Françoise Hollande en las presidenciales de Francia del conservador Mariano Rajoy se ha producido con una nueva vuelta de tuerca sobre el sector financiero, ya denigrado en muchos casos por sí mismo, con el sacrificio de su compañero de partido y presidente de Bankia, Rodrigo Rato, ante la divinidad de los mercados nacionales e internacionales y de algunos de sus atribulados competidores, especialmente Francisco González. La compleja situación por la que atravesaba el grupo fruto de la fusión de siete cajas de ahorros, la mayor acometida desde el inicio de la reestructuración del sector financiero español, era temida por la mayoría del conjunto bancario y conocida por los propios responsables de la entidad, que se habían puesto manos a la obra para cumplir con los nuevos requisitos impuestos desde ámbitos nacionales e internacionales. Sin embargo, Mariano Rajoy ha decidido dar por perdida la reforma iniciada por su ministro de Economía Luis de Guindos -el Real Decreto de primeros de febrero para el saneamiento de los activos inmobiliarios tóxicos- y urgir al margen del calendario establecido a una nueva reforma normativa que se lleva por delante a su compañero de partido Rato y pone aún más en cuestión ante los mercados la salud de la banca española.