Para el BCP y el BPI la solución que se baraja es el recurso a la financiación pública
La banca portuguesa mantiene una exposición de 18.500 millones de euros a España
José Alves-Lisboa.– Aunque no sea todavía oficial, los medios financieros portugueses dan por cerrada con "éxito total" la operación de recapitalización del Banco Espírito Santo (BES). El mayor banco privado luso, en valor bursátil pero solo el segundo en términos de red y de clientela, donde lidera el Banco Comercial Portugués (BCP), sacó el máximo provecho de la buena imagen que la Familia Espírito Santo tiene en los mercados internacionales, y también de la solvencia financiera de su núcleo duro de accionistas, que controla más de la mitad del capital social: unos y otros han suscrito integralmente el aumento de capital de 1.010 millones de euros. El BCP, donde el Sabadell aun controla el 4%, y el Banco Portugués de Industria (BPI), que tiene a La Caixa como mayor accionista con una participación del 48,5%, no tendrán la misma suerte: para salir de apuros y colocar su ratio "core tier 1" al nivel exigido por la Autoridad Bancaria Europea (ABE) y por el Banco de Portugal (BdP), no les quedará otra solución que abrir el capital al Estado, en unas condiciones que aún no están muy claras.