La CNMV admite su impotencia: la mayoría fueron colocadas legalmente
En las entidades nacionalizadas, como Bankia, el parche de canjearlas por acciones no es viable
El fraude de las participaciones preferentes no ha tardado en convertirse en una letanía de lamentos por lo que ya no tiene remedio, como sucede con casi todos los escándalos financieros en España. Julio Segura. presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), se lava las manos afirmando que poco puede hacer para revertir las consecuencias de la comercialización de un producto que, en la mayoría de los casos, se colocó de acuerdo a la legalidad. El Gobierno, por su parte, reconoce la retahíla de disparates que la venta de las preferentes tiene detrás. Y, al final, ni organismo regulador ni Ejecutivo ofrecen solución alguna a los afectados, que son, como siempre, los que saltan de brasa en brasa. Especialmente aquellos que contrataron el producto con alguna de las entidades nacionalizadas, quienes tienen todavía más difícil (si cabe) recuperar su dinero.