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Publicado el lunes 28 de mayo de 2012

SECTOR NAVAL

Navantia pugna en la India por un contrato millonario que despeje su futuro

Opta a la construcción de cuatro portaaviones cuyo presupuesto total ronda los 2.000 millones

Jorge Chamizo.– Los astilleros públicos españoles, integrados en la empresa Navantia, buscan en la India un megacontrato que asegure su futuro a medio plazo. Con graves problemas de carga de trabajo y sobrecapacidad, el grupo naval ha logrado entrar en la puja por uno de los contratos más importantes que se dilucidan en el sector naval en los últimos años: el desarrollo y la construcción de cuatro portaaviones tipo LHD, similar al Juan Carlos I de la Armada española, para ese país asiático. El grupo naval ha sido invitado al megaconcurso de adjudicación de este programa militar, cuyo presupuesto puede rondar los 2.000 millones de euros.

La India ha convocado al proceso a un grupo reducido de empresas navales europeas. Se ha iniciado ya la fase de remisión de los requerimientos de los tipos de buque que construye cada empresa y en la segunda mitad del año la India fijará el presupuesto final y los criterios técnicos y operativos de los barcos que va a comprar.

El pedido implica la fabricación en la India con un socio local, por lo que el ganador se encargará de la dirección del proyecto, el diseño, la transferencia de tecnología, la asistencia técnica y el mantenimiento. Es un esquema cada vez más habitual en el mundo naval, ya que los países compradores buscan dar horas de trabajo a sus astilleros. Sin embargo, casi siempre una parte de la ejecución de la plataforma de los buques se acaba haciendo en los astilleros del contratista principal, bien por la dificultad de ejecución de un determinado bloque o por premuras de tiempo a la hora de cumplir con el calendario estipulado.

 

Navantia, que ya está fabricando varios submarinos en la India, ha alcanzado un principio de acuerdo con un astillero hindú para acometer conjuntamente el proyecto de los portaviones si finalmente se lo adjudica.

Opciones operativas

La armada india debe decidir en estos meses entre otras cosas si opta por un buque con capacidades aeronavales y anfibias, como es el LHD, y si lo hace por uno similar pero con capacidades sólo anfibias, conocido como LPD.

En la segunda mitad del año los aspirantes remitirán sus propuestas y la adjudicación definitiva posterior se demorará unos meses. La carga de trabajo total de un buque de este tipo, similar a los dos que Navantia está suministrando a Australia, es de 4,5 millones de horas.

La empresa tiene grandes esperanzas en este proyecto, ya que además de asegurar trabajo para varios años, le permitiría consolidar su posición en el mercado hindú, uno de los que presenta más potencial de futuro del mundo. De hecho, la India tiene planes multimillonarios para modernizar sus ejércitos. Está previsto, por ejemplo, un próximo concurso de suministro de submarinos al que Navantia también va a optar, y otro de aviones de guerrra.

El grupo naval española cuenta con lograr pedidos previos en otros países del mundo que le permitan disponer de forma rápida carga de trabajo. El proyecto más maduro es el que se dilucida en Turquía, que ha sacado a concurso la construcción de un LHD cuya adjudicación se espera para después del verano.

El propio presidente de la sociedad pública que controla los astilleros, la SEPI, Ramón Aguirre, se ha mostrado convencido que en un plazo corto Navantia podría cerrar un contrato internacional para la construcción de buques militares, que reportaría carga de trabajo a los astilleros, a punto de acabar su cartera de pedidos. Además de en Turquía, Navantia cuenta con posibilidades para construir buques en Arabia Saudí, Argelia y Brasil.

Al mismo tiempo, la SEPI ha iniciado gestiones para intentar que la Unión Europea levante el veto impuesto a la antigua empresa Astano hasta 2015 en materia de construcción de buques civiles.