La filial de energías renovables EdP-r dejará de cotizar en Bolsa el próximo año
El mercado eléctrico portugués -en el que operan las españolas Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa- lleva varios meses en el ojo del huracán, bajo una gran tensión. La última fase de la privatización de la eléctrica nacional EdP fue todo menos pacífica: quedó bajo el control del capital público chino, a través China Three Gorges, que pagó 2.690 millones de euros para hacerse con el 21,35% del capital. Y pese al riesgo latente de un conflicto de intereses en el sector, lo mismo pasó con la gestora de las redes de transporte del gas y de la electricidad, REN, cuyo mayor accionista, con el 25%, es la igualmente china State Grid. Sin embargo, ahora el principal foco de tensión se deriva de los compromisos firmados con la troika FMI/BCE/UE, en el ámbito del plan de rescate de 78.000 millones de euros. El Gobierno luso ha anunciado recortes a las ayudas a la producción, por unos 1.800 millones de euros durante los próximos ocho años. EdP ya ha anunciado que rebajará su exposición al mercado ibérico, asumiendo la inevitabilidad de los recortes previstos. Pero las eléctricas españolas no se han plegado y han sugerido recortes en inversiones, como la central termoeléctrica que Endesa tiene planificada en el Pego y la construcción de dos complejos hidroeléctricos adjudicados.
El plan de negocios de EdP para el trienio 2013/2015 fue anunciado el miércoles por António Mexia, que cuando expire el plan habrá cumplido 10 años al frente de la eléctrica lusa. Y según lo anunciado, lo que la nueva EdP controlada por China Three Gorges hará los próximos tres años, será rebajar su "exposición" no solo al mercado nacional, sino también al español, donde controla HC Energía, la antigua Hidrocantábrico: durante el periodo indicado, el resultado bruto de explotación (EBITDA) se situará entre 4.500 y 4.700 millones de euros, pero la parte generada en Portugal y en España pasará respectivamente del 42% al 38% y del l9% al 12%. Globalmente, la actividad internacional, que ya es dominante en EdP, pasará a tener un peso del 62%, cuatro puntos más que actualmente.
Lo que cambiará poco los próximos años es la aversión que la eléctrica lusa tiene al "riesgo". Según António Mexia, en el 2015 las actividades con tarifas reglamentadas generarán todavía el 85% del EBITDA, solo tres puntos menos que en la actualidad. El gran cambio vendrá por la apuesta estratégica en la producción eólica e hídraúlica, que en tres años representará el 75% de la capacidad de generación instalada. Además de Portugal, España, Brasil y Estados Unidos, EdP apostará en los nuevos mercados emergentes, en América Latina (México, Perú, Chile), en el continente africano (Marruecos, África del Sur) y también en Europa (Turquía, Ucrania). La entrada en China, prometida por Three Gorges, quedaría aplazada para después del 2015.
Plan de negocios
El plan de negocios para 2012/2015 contempla una inversión de 6.300 millones de euros, y más de la mitad (unos 3.200 millones) será destinada a las energías renovables, con el objetivo de situar a EdP-R como "líder mundial", con una capacidad instalada de 9.800 MW. Ahora solo ocupa la tercera posición, con unos 7.500 MW. Según el nuevo presidente Manso Neto, EdP-r lleva ya invertidos 10.700 millones y, desarrollando la misma aversión al "riesgo" que la casa madre EdP, tiene el 90% de su capacidad instalada en "activos de bajo riesgo regulatorio". Pero Manso Neto reconoce que de cara al fututo EdP-r deberá actuar con "mayor prudencia", por los cambios regulatorios previstos en la Península Ibérica y en Estados Unidos.
Otro cambio importante a la vista en EdP-r es su próxima salida de las Bolsas de Lisboa y de Madrid, donde cotiza desde julio del 2008, y con muy mal sabor de boca para los inversores que pagaron entonces ocho euros por unas acciones que solo en lo que va de año acumulan una pérdida de valor de más del 30% y cotizan ahora en torno a los tres euros. EdP se propone por lo tanto seguir el ejemplo de Iberdrola con su filial de energías renovables. Antonio Mexia y Manso Neto tienen ya tomada la decisión, y dan a entender que la ejecución será solo una cuestión de meses, quizás para finales de año o principios de 2014, según los analistas.
Fin de subvenciones
De lo que está huyendo EdP no es solo del clima negativo generado en los mercados por la grave crisis y por la incertidumbre económica y financiera que padecen ambos países ibéricos, sino igualmente de la pérdida de las denominadas subvenciones o "rentas" (ayudas oficiales a la generación eléctrica) que la "troika" FMI/BCE/UE y el Gobierno luso consideran "excesivas" y decidieron eliminar. Las cuentas hasta 2020 están hechas. Pese a la feroz oposición del "lobby eléctrico", que puso en peligro la estabilidad del Gobierno de Lisboa, el sector ya asume que deberá encajar con más o menos "fair play" la pérdida de ayudas por un total de 1.800 millones de euros. "Sera la contribución del sector a la economía nacional, para evitar un incremento del 40% en la factura eléctrica y que seria insoportable para las familias y para las empresas", segúnse explica desde el Gobierno.
Los recortes anunciados afectarán la actividad de cogeneración (700 millones de euros), la garantía de potencia (385 millones), la generación mini-hidraúlica (285 millones), los costes de mantenimiento y el equilibrio de los contratos firmados (165 millones), las eólicas (100 millones) y les centrales térmicas (115 millones). Queda aún por determinar el reparto exacto de los recortes, pero EdP tiene claro lo que hará. Aunque Antonio Mexia niegue la existencia de "rentas excesivas", la eléctrica asume con "fair play" la pérdida de las ayudas que recibe, hablando de "contribución voluntaria para una solución integrada", porque la contrapartida prevista será la prolongación de la "vida útil" de las muy rentables centrales hidroeléctricas.
Quien no está mucho por la labor -se dice en Portugal- son las empresas eléctricas españolas que oepran en territorioluso. Endesa Portugal perderá 15 millones de euros anuales de ayudas por garantía de potencia atribuidas a la central de ciclo combinado que explota en Pego (Abrantes), y también se verá afectada por los recortes aplicados a la central termoeléctrica de Tejo Energía, donde es el segundo mayor accionista, con 39%, contra 50% para Internacional Power y 11% para EdP.
Para el presidente de Endesa Portugal Nuno Ribeiro da Silva, lo que hizo el Gobierno luso, presionado por la "troika", fue tomar una decisión unilateral, sin apenas negociaciones. De ahí su reacción: sugirió con poner la central del Pego en "hibernación" y apuntó que la actitud del Gobierno hizo perder a Endesa la confianza necesaria para invertir más de 500 millones de euros en la construcción de las centrales hidroeléctricas que tiene adjudicadas en el ámbito del Plan Nacional de Embalses.
Reacción lusa
El ministro de la Economía, Álvaro Santos Pereira, y el nuevo Secretario de Estado de Energía, Artur Trindade, tuvieron dudas con Endesa, advirtiendo que si la eléctrica española decidiera renunciar a sus dos proyectos hidroeléctricos no sería un problema encontrar otro grupo para construirlos. Pero lo más probable es que este conflicto no pase de una tormenta en un vaso de agua, por la sencilla razón de que a partir de 2014 la decena de centrales hidroeléctricas adjudicadas a Iberdrola (la inversión prevista por la eléctrica de Ignacio Sánchez Galán supera los 1.500 millones de euros) a EdP y a Endesa recibirán ayudas por garantía de potencia, lo mismo que las térmicas.
En España, peor
Antonio Mexia recuerda, además, que si la situación en Portugal se volvió muy difícil para las eléctricas, en España, donde EdP planea también disminuir su grado de exposición (por lo menos relativamente, en términos de ingresos y de EBITDA), "la situación es aun peor". Así, según las estimaciones de la eléctrica lusa, solo la supresión prevista del déficit de tarifa en España, que alcanza los 22.600 millones de euros (frente a los 3.000 millones que alcanzará a finales de año en Portugal), tendrá para EdP, a través de Hidrocantábrico, un impacto de 1.300 millones. "La supresión del déficit de tarifa en España pasara también por recortes de las ayudas a la producción y que en términos absolutos serán para EdP mucho más duras que las anunciadas en Portugal", advierten expertos lusos del sector.
Nadie contempla en serio la posibilidad de ver a las empresas españolas, con Endesa a la cabeza, llevar a cabo sus planes, y menos salir de Portugal, donde ya ocupan una posición importante en el mercado liberalizado. A finales de marzo, según datos de la reguladora ERSE, EDP tenía un "share market" del 38,2%, por delante de Endesa e Iberdrola, que cuentas respectivamente con cuotas del 26,3% y el 24,1% del mercado liberalizado, el 53,1% del consumo eléctrico nacional. EdP aun lidera en los segmentos de los grandes consumidores (42,9%), pequeños negocios (40,7%) y sobre todo de la clientela domestica (84,4%), pero ya no lo hace en la clientela industrial, donde Iberdrola domina con un cuota del 34%. La participación española pasa aun por Fortia y Gas Natural Fenosa, con "shares market" del 5,1% y del 4,4%.