La inminente venta de la aerolínea lusa destapa el fantasma 'anti-español' en Portugal
Iberia, a través de IAG, quedaría descartada por temor al desplazamientio de rutas y del 'hub' de Lisboa al aeropuerto de Barajas
José Alves-Lisboa.– El proceso de privatización de la aerolínea portuguesa TAP ha entrado en la fase decisiva. Pero aunque la adjudicación está prevista para finales de junio -tal como se estableció con la "troika" FMI/BCE/UE en el ámbito del plan de rescate de 78.000 millones de euros a Portugal- hasta el momento solo hay un candidato oficial: el grupo IAG (British Airways/Iberia), que no cuenta precisamente con la simpatía de la dirección de Tap, ni de los pilotos, ni del Gobierno ni de la opinión pública lusas. Solo hay que sondear a los círculos económicos y gubernamentales en Lisboa para darse cuenta de la situación: un rechazo unánime del grupo hispano-británico, al que auguran "malas intenciones" relacionadas con el futuro del "hub" para América Latina desarrollado por Tap en el aeropuerto lisboeta. Las preferencias de las autoridades lusas van claramente hacia Lufthansa, que no ha tomado todavía ninguna decisión. Y si al final no hay oferta alemana, las mejores alternativas que se barajan son extracomunitarias, como las de TamLan, Avianca, Qatar Airways y Singapore Airlines.