Los gastos financieros lastran unas cuentas marcadas por los escasos ingresos
El futuro del sector dependerá del ritmo en que salgan al mercado los activos de la banca
Marcos Celada.– Las grandes inmobiliarias clásicas que aún siguen en pie (Metrovacesa, Colonial, Realia y Reyal Urbis) pagan en sus propias carnes -o, para ser más exactos, en los bolsillos de sus accionistas- la parálisis a la que se está viendo sometida su actividad a la espera del saneamiento de las carteras de activos inmobiliarios de la Banca. Las caídas en Bolsa en este sector dejaron de ser noticia hace ya bastante tiempo, pero la evolución de lo que llevamos de 2012 está siendo muy llamativa. A las pérdidas de capitalización bursátil se ha unido en estos primeros meses del año la entrada en pérdidas de todas ellas y el escaso volumen de negocio, que ya comienza a ser un lastre. Y mientras esto ocurre, con algunos grandes bancos en su accionariado, esas mismas entidades financieras deben crear ahora sociedades nuevas para traspasarles los activos que se han adjudicado por impago de hipotecas y encargarlas de su venta.