El Real Decreto fija el 11 de junio como tope para que las entidades presentes sus planes de saneamiento
El esfuerzo de provisionar los activos inmobiliarios resultaría baldío según los criterios del BCE y s expertos independientes
José Luis Marco.– Las declaraciones del ministro de Economía, Luis de Guindos, durante la reunión del Ecofín en Bruselas han sembrado más dudas en el sector financiero, a pesar de que la jornada del martes era festiva en Madrid, donde radican las sedes operativas de los principales grupos financieros. La última reforma del Gobierno, que se publicaba el pasado sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), fija como plazo máximo el 11 de junio para que el conjunto del sector bancario presente sus planes de saneamiento de los distintos activos inmobiliarios, tanto tóxicos como sanos. El ministro De Guindos ya ha indicado que la valoración externa de los balances de la banca española, por parte de dos entidades expertas independientes a las que ahora se sumaría el Banco Central Europeo (BCE), se podrá completar dentro de dos meses. Tanto algunos ejecutivos de entidades como expertos económicos consideran "excesivo" dicho plazo, sobre todo ante las diversas dudas que rodean a España y la economía europea, con la inestabilidad política de Grecia hasta mediados del próximo mes de junio.