El problema se produce además en el primer factor de coste de la industria nacional
Alemania, Italia y Francia han hecho progresos significativos en la eficiencia en los últimos diez años, al igual que la eurozona
Jorge Chamizo.– El escaso nivel de inversión en I+D+I o la baja tasa de actividad de la población española no son los únicos talones de Aquiles del país. Es más, hay uno todavía más decisivo a corto plazo por su impacto en la competitividad del sistema productivo en estos momentos, cuando exportar es vital para compensar la caída del mercado interior: la ineficiencia energética. Es la herencia envenenada que le han dejado a José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Comercio, sus antecesores en el cargo si bien el nuevo responsable energético todavía no ha anunciado nada para enderezarlo. La industria española consume tres veces más energía que los grandes países europeos con los que trata de competir, como Alemania, Francia o Italia, que hace ya varios años se pusieron a la labor de reducirla, con más éxito unos que otros.