Brasil, México y Chile, principales apuestas de los grupos financieros españoles ante la recurrente "inseguridad jurídica"del país austral
Una década después del 'corralito', el Santander tan sólo obtiene un 5% de su beneficio en el país y el BBVA, menos del 4%
José Luis Marco.– Se suele decir que la experiencia es un grado y en el caso de los dos grandes bancos españoles se cumple esta sentencia ya que, cuando Repsol no tuvo más remedio que quedarse en Argentina tras su compra de YPF en 1999, Santander y BBVA sufrieron en sus propias carnes la inseguridad jurídica que se vivió en aquel país con la imposición del denominado corralito por el Gobierno de Fernando de la Rúa y su inolvidable ministro de Economía, Domingo Carvallo. Desde aquel funesto diciembre de 2001, los dos grandes bancos españoles viraron sus intereses en un mercado que había resultado clave en su expansión internacional, que se iniciaba en Latinoamérica, por otros países con mayor seguridad jurídica, como la incipiente Brasil de entonces -en el caso del Santander,- y de México y Chile, en ambos. Las filiales argentinas de Santander y BBVA suponen tan sólo un pequeño porcentaje en el beneficio total de los dos grupos, entre el 5% y el 4% respectivamente, que contrasta con el 25% del que suponía para Repsol su apuesta por YPF. Claro que se puede decir que la entrada de Repsol en YPF no fue del todo voluntaria y respondía a una "apuesta de apoyo político" del Gobierno español de entonces para evitar el colapso financiero de Argentina, inevitable dos años después. ¿Se repetirá la historia?