La "troika" FMI/UE/BCE cuestiona los sobrecostes tarifarios del sistema eléctrico luso
El primer ministro, forzado a mediar en la guerra entre los ministerios de Economía y Finanzas
José Alves.- Lisboa.– La llegada de un técnico independiente al súper ministerio de Economía, Empleo y Obras Publicas del Gobierno de Portugal no sentó nada bien en su día al aparato político de la nueva mayoría de centro derecha (PSD/CDS), pero a ese malestar se han unido ahora los dos grandes grupos económicos lusos (el sector eléctrico y el de la construcción y obras publicas). Pasados apenas ocho meses desde entonces, la presión de ambos lobbys al primer ministro Passos Coelho para que rebaje las competencias de Álvaro Santos Pereira, crecen cada día. Lo que está en juego es la gestión de los fondos europeos, que ante el cierre a cal y canto del grifo crediticio de los bancos son la principal fuente de inversión destinada a la economía real. Los empresarios lo tienen claro: defienden a Santos Pereira, no porque le tengan en gran estima sino porque no quieren ver los fondos europeos pasar a manos del ministro de las Finanzas Vítor Gaspar, que bajo la presión de la "troika" FMI/UE/BCE está más pendiente de los recortes de gasto que en dinamizar la economía. Pero llama la atención la posición de las eléctricas nacionales y foráneas, sobre todo las españolas. El sector rechaza abrir la mano de las subvenciones oficiales, que según la troika son excesivas y distorsionan el mercado, y prefiere ostensiblemente negociar con un ministro de la Economía en horas bajas.