EL MONITOR
Inseguridad jurídica e inestabilidad frenan el interés por hacer negocios en la zona
Las empresas españolas siguen desconfiando del país como destino inversor
Carlos Álvaro.– Ecuador uno de los países de Latinoamérica que más creció en 2011, pero también uno de los más rezagados a la hora de captar inversión extranjera, se dispone a entrar en una nueva era y cambiar el petróleo por la minería y el turismo sostenible como motores de futuro para su desarrollo. En parte convencida de la necesidad del cambio y en parte forzada por una producción de crudo menguante que ya hizo en una ocasión al país abandonar la OPEP, la Administración Correa se esfuerza estos últimos meses por atraer inversión exterior, especialmente española, alemana, china y estadounidense hacia los proyectos en sus dos nuevos sectores estrella. Hasta ahora postergada, "la minería va a sacar de la pobreza al país", ha dicho el presidente Rafael Correa, que ha anunciado que Ecuador "va a pasar a una nueva época" y que sueña con abrir la segunda mina de cobre más grande del Planeta.