Una docena de líderes europeos se ponen del lado de los contribuyentes y piden que los banqueros moderen sus ingresos
El primero en desvelar la existencia de la carta fue el primer ministro italiano Mario Monti. Anunció este lunes en un encuentro mantenido en Milán con empresarios transalpinos que una docena de líderes europeos habían escrito una carta al presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, y al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en la que les pedían que se adopten una serie de decisiones para promover el crecimiento económico y luchar contra la crisis en la Unión Europea. Se trata de un documento de ocho puntos en el que por primera vez se pide tan explícitamente a los organismos comunitarios que cambien de estrategia. Hay que adoptar otras medidas, que no sean las exclusivamente de control del déficit presupuestario para tratar de sacar a Europa del marasmo de crecimiento actual. Si esto es novedoso, no es menos novedosa la crítica directa que realizan los doce primeros ministros de los países de la Unión contra los gestores de los respectivos sistemas financieros nacionales.
En esta ocasión han sido rotundos. Curiosamente tiene mucho que ver con la actitud que ha sumido de dureza en la reforma del sector financiero, el ministro de Economía y Competitividad español, Luis de Guindos. Seguro que ahora le entenderán mejor algunos presidentes de entidades financieras a los que les ha dejado claro que tienen que actuar y asumir las normas dictadas en el Real Decreto Ley de reforma financiera. Todo ello con independencia del pasado de los interlocutores.
¿Porque qué es lo que dicen los doce firmantes de la carta enviada a Bruselas?
Pues afirman rotundamente que deben tomar medidas para construir un sector de servicios financieros dinámico y competitivo, que cree empleo y proporcione un respaldo vital a ciudadanos y empresas. Precisan que se deberían reducir las garantías implícitas de rescatar siempre a los bancos, que distorsionan el mercado único. Como se ve, a la vez que piden a la Comisión que actúe, le está dando nuevas armas al responsable de la competencia.
Pero son especialmente precisos cuando dice que "los bancos y no los contribuyentes deberían soportar los costes de los riesgos que asumen". En este sentido suenan especialmente hirientes las cifras que se han conocido que reciben algunos de los consejeros de entidades con ayudas multimillonarias como es el caso de Bankia. Y no me estoy refiriendo a su presidente. Le dedica todas las horas del mundo y su más que buen saber y entender. Pero qué hace el presidente de la CEIM recibiendo más de 200.000 euros en el 2011 por asistir a unos consejos. ¿De qué se ha beneficiado Bankia con sus consejos? Lo que sí sabemos es de lo que se ha beneficiado él de Bankia.
El resto del apartado octavo entra más en línea con la literatura habitual al respecto.
Señalan que al tiempo que persiguen un campo de juego globalmente equilibrado deberían comprometerse irrevocablemente con normas internacionalmente vinculantes sobre capital, liquidez y apalancamiento sin dilación, garantizando que la legislación de la UE adopte las normas de Basilea 3 para garantizar estabilidad financiera y satisfacer las necesidades de financiación de nuestras economías.
El último párrafo también se la ha oído en los últimos días al ministro de Economía. Dice el texto firmado por Rajoy que se debería exigir a los bancos que mantengan niveles y formas adecuadas de capital según los criterios internacionales, sin discriminación entre capital público y privado.
Concluyen que también deberíamos exigir una implementación rigurosa de los principios del G20 sobre remuneración del sector bancario de acuerdo con la legislación existente en la UE.
Por primera vez desde que se iniciara la crisis una decena entre líderes, entre los que no han firmado ni Merkel ni Sarkozy, admiten que no han estado a la altura de las circunstancias. Asumen que el plan que han propuesto requiere liderazgo y decisiones políticas difíciles. Por una vez van a tomar decisiones que no favorecen a los poderosos. Y lo explican. "Hay mucho en juego y ya es hora de actuar en muchas de estas áreas".
Que así sea.