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Publicado el jueves 2 de febrero de 2012

EL MONITOR

Un pragmático Humala señala que el país tiene "puertas abiertas a la inversión"

Latinoamérica: Perú, vedette en España y en Davos

España juzga que es apuesta segura en los próximos años y apoyará el desembarco de pymes

HumalaCarlos Álvaro.– El 28 de julio de 2011, cuando el ganador de las elecciones peruanas, el nacionalista de izquierda Ollanta Humala, tomaba posesión de su cargo en Lima, nadie se imaginaba que poco más de medio año después, el entonces considerado sospechoso de simpatizar con el eje bolivariano de Chávez iba a ser aclamado por los inversores españoles y europeos y a recibir el apoyo del FMI. Ni que su política económica iba a ser elogiada en el gran escaparate de la economía de mercado, la reunión anual del World Economic Forum en Davos. Por el contrario, su llegada a la Presidencia fue acogida con extrema cautela, desconfianza inversora y miedo a una deriva de Perú hacia una nueva Venezuela. Se temía entonces un cambio de radical de sistema, un alejamiento de las pautas liberales, nacionalizaciones, choques con las multinacionales y el fin del país como nación amigable para los negocios. Nada de eso ha sucedido. Más bien lo contrario.

Ollanta Humala ha actuado con acusado pragmatismo y ha dirigido sus pasos hacia el mantenimiento y mejora del modelo heredado de Alan García, cuidando al máximo las relaciones del país con los inversores internacionales, conocedor de que de la llegada de capitales al país depende el crecimiento sostenido del país y la entrada de fondos para lograr sus ambiciosos objetivos sociales, a los que no ha renunciado: reducción de la desigualdad y la pobreza.

Para un sector de sus simpatizantes y de los que le votaron, Humala se ha moderado e, incluso, derechizado. Y para un sector de sus seguidores, se ha convertido en traidor. Pero para gran parte de Perú, para la comunidad internacional y para los círculos financieros globales, su apuesta por el modelo Lula da Silva le sitúa en el buen camino y le facilitará impulsar el desarrollo del país y convertir a la nación andina en una de las vedettes económicas de Latinoamérica. Y los resultados de su reciente visita a España y a Davos así parecen confirmarlo. El esquema Humala, propiciar desarrollo económico e impulsar al mismo tiempo el aspecto social ha calado, al igual que el recado de que Perú se ha convertido en un destino en el que hay que estar.

Apoyado especialmente por su ministro de Economía, Luis Miguel Castilla (el tercer mejor titular del ramo de Latinoamérica según un sondeo de América Economía, tras el colombiano Juan Carlos Echeverry y el uruguayo Fernando Lorenzo, Humala ha lanzado en Europa el mensaje de que Perú es un lugar seguro y atractivo para invertir, con plenas garantías jurídicas, un mercado estable y amplias oportunidades de negocio. Y parece haber convencido. Especialmente en una España que ya consideraba a Perú uno de los nuevos destinos privilegiados para la inversión y donde el mandatario peruano ha encontrado que su interés por aumentar la presencia empresarial hispana en su país es algo mutuo.

Nada extraño, por otro lado, ya que España es el primer inversor extranjero directo en Perú, con un global acumulado de 4.568 millones de dólares que probablemente registrará un fuerte aumento en los próximos años, y puesto que en el país están presentes ya más de 130 empresas españolas en sectores diversos y estratégicos como telecos, turismo, pesca, hidrocarburos, agricultura y finanzas. Es más, se prevé que la inversión hispana llegue a 8.000 millones de dólares en el próximo quinquenio. Según indicó en Madrid el ministro de Comercio Exterior peruano, José Luis Silva, las firmas hispanas sitúan Perú como plataforma clave para entrar en Latinoamérica y una de cada cinco que reciben respaldo del Icex está interesada en invertir en su país. El dato lo corroboró el propio organismo, para el que el 20% de las empresas respaldadas por el Gobierno español en su internacionalización desean ir a Perú, y según el cual el interés de grandes empresas y de pymes españolas no deja de crecer.

Inditex se instala en Lima

Muestra de ello, en los últimos días otra de las 35 grandes españolas, Inditex, ha anunciado que reforzará su presencia en Latinoamérica con su entrada en Perú. La compañía gallega acaba de abrir su primera tienda Zara en Lima, en el centro comercial Jokey Plaza, y se suma así al renovado interés que han mostrado en los últimos meses otras compañías. Desde Acciona, que ha anunciado la apertura de otra sucursal en Perú y nuevos proyectos en depuradoras a Técnicas Reunidas, seleccionada para ejecutar un complejo petroquímico, pasando por ACS que construirá y operará una central de generación termoeléctrica; Abengoa, que ha obtenido una concesión en transmisión eléctrica; Indra, que ha rubricado un contrato con Petroperú; Endesa, que ha ratificado nuevas inversiones allí y Agbar, que prevé entrar en el nuevo plan de saneamiento y agua potable diseñado por Lima. 

OHL, Abertis, FCC y Sacyr Vallehermoso son otras compañías que estudian actualmente potenciar sus actividades en el país, tanto en construcción como en energías renovables. Y otras compañías presentes en el país, como Telefónica, BBVA, Santander, Iberdrola, Repsol, Acerinox, Mapfre, Sol Meliá y Pescanova, juzgan también estratégico el país andino.

En España, el respaldo del Gobierno Rajoy a la política de Humala durante la gira de éste ha sido inequívoco y Madrid ha dejado claro que apoyará a las pymes que deseen desembarcar en el país andino. "La economía peruana es una apuesta segura para los próximos años. Perú es un foco de atención y de interés económico y financiero fundamental para las empresas españolas. Una economía joven, que crece, estable" y atractiva para la inversión, señaló el ministro español de Economía, Luis de Guindos al diario peruano La República. De Guindos prometió "un esfuerzo importante" para ayudar a las pymes a implantarse en la nación andina, mientras que el titular de Exteriores, García-Margallo, se comprometió a seguir trabajando para una pronta firma y ratificación del Acuerdo Comercial entre la UE, Perú y Colombia. El propio presidente, Mariano Rajoy, destacó que las nuevas inversiones que las empresas hispanas realicen en Perú contribuirán a ayudar a superar la crisis y a generar empleo. Significativamente, Humala ha iniciado en España su primera visita a Europa y también se ha convertido en el primer mandatario latinoamericano que se reúne con Rajoy tras la llegada de éste a La Moncloa.

"Referente energético" y "socio natural"

Pero los elogios a Perú no han llegado sólo desde el ámbito político. Durante la estancia de Ollanta en España, la semana pasada el presidente de Repsol, Antonio Brufau, no dudó en calificar a Perú de "referente energético" en el área y pilar del negocio de la compañía, tras alabar los cambios estructurales y la seguridad jurídica. En una entrevista con El País, Brufau aseguró que la firma petrolera prevé una inversión en ese país de 2.500 a 3.000 millones de dólares en cinco años. Y el director de BBVA en Sudamérica, Vicente Rodero, resaltó por su parte que las variables macro de Perú son excelentes y aconsejó a las firmas que se instalarse allí adaptarse al mercado local y no tratar de trasplantar el modelo español.

Arropado no sólo por el ministro Castilla, sino por el titular de Exteriores, Rafael Roncagliolo y por el ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva, Humala, tuvo una extensa agenda en Madrid, donde tras reunirse con Mariano Rajoy y compartir cena oficial con el rey Juan Carlos, participó el Foro Invertir en Perú y en un encuentro con CEOE, eventos que suscitaron máximo interés por parte de las empresas españolas. De la visita, de hecho, han quedado estampas impensables hace unos años, cuando Humala se presentaba como discípulo de Chávez, como la de su reunión con los presidentes de Telefónica, BBVA y Repsol, César Alierta, Francisco González y Antonio Brufau.

Los empresarios españoles tuvieron ocasión de ver a Humala en su nueva imagen de líder moderado y centrista, que ha reivindicado tanto en España como después en Davos el papel de Perú como trampolín de inversiones y tierra de oportunidades para los negocios. Ante las compañías españolas, y tras pedir a los inversores que aprovechen al máximo las oportunidades de negocio que brinda su país, defendió que Perú es "socio natural de España", hizo hincapié en la estabilidad y confianza económica, la seguridad jurídica y la predictibilidad al capital extranjero y subrayó este nuevo talante con un guiño a Telefónica, al dejar entrever que el actual conflicto entre el Estado peruano y la compañía por unos impuestos atrasados no afectará al proceso de renovación de licencias de telefonía móvil de la empresa.

Grandes oportunidades

También enumeró las oportunidades de negocios que se abren en Perú, especialmente para las compañías españolas, desde infraestructuras a turismo, pasando por un puntos que juzga clave, los de la educación y la transferencia tecnológica. "El importante déficit de infraestructuras, que hay que superar, abre espacio para inversiones en carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos" y la necesidad de fortalecer la gestión hídrica e impulsar la alta tecnología también crean importantes oportunidades", indicó el presidente, quien recordó que existen muchos proyectos de inversión en obras públicas para conectar y poder crear circuitos económicos comerciales con los distintos mercados que se están generando en el interior del país.

Además de las posibilidades en comunicación y transporte, entre ellas las que atañen a la navegabilidad fluvial para la integración con Brasil, el mandatario peruano se refirió a las que ofrecen los sectores petroquímico, energético, turístico, construcción, explotación maderera, salud, saneamiento y servicios. Asimismo, destacó el gran potencial en acuicultura, agroindustria y "un transporte que va a crecer muy fuerte en los próximos años".

A la fuerte expansión que se prevé en construcción y edificación de viviendas, se añaden los planes en hidrocarburos, sector en el que Petroperú, en la estela de compañías estatales vecinas, como Ecopetrol (Colombia) o Petrobras (Brasil) incorpora inversores privados y hace gala de buen gobierno corporativo. Petroperú otea inversiones por casi 6.000 millones de dólares en proyectos petroleros, instalaciones y gasoductos, lo que genera una importante oportunidad para las firmas hispanas.

Lima, por otro lado, quiere dar un decidido impulso al turismo, un sector que considera por explotar y con enorme potencial ("Canarias recibe cinco veces más turistas que Perú"). Las autoridades peruanas pretenden también desarrollar los servicios de call center, que constituyen otro espacio de crecimiento y que hoy dan empleo a 10.000 personas en el país. Sin olvidar el sector forestal: el 60% de Perú tiene bosques y es posible exportar madera fina, con operaciones sustentables y amigables con el medio ambiente, según las autoridades, que también potencian este segmento extractivo tradicional.

El gran imán

El gran imán para atraer inversión lo constituyen los grandes planes de inversión anunciados, por un total de 50.000 millones de dólares en tres años, el 50% de ellos centrados en la industria extractiva y la otra mitad principalmente en infraestructuras, un segmento en el que Lima prevé que se necesiten inversiones adicional por unos 40.000 millones. El amplio programa en marcha de desarrollo de infraestructuras, en el que las firmas hispanas están muy interesadas, se ejecuta mediante la fórmula de participación público privada (PPP) y a este macroprograma se suman el plan de inversiones por 1.742 millones de euros anunciado en octubre para promover el turismo y el programa por 1.700 millones de dólares para ampliar los sistemas de agua potable y alcantarillado.

"Queremos aunar crecimiento económico y desarrollo. Crecimiento económico es plata en el bolsillo, desarrollo es calidad de vida", dijo Humala en Madrid, mientras su ministro Castilla, cuya elección es considerada uno de los grandes aciertos del mandatario, resaltaba que en diez años el tamaño de la economía peruana se ha multiplicado por tres y que el país se está convirtiendo en una de las economías más abiertas de la región y en puerta de acceso clave a Latinoamérica. De momento, es una de las más dinámicas del Planeta, junto a las de China y Vietnam.

"La relación con las empresas ha cambiado, queremos empresas que paguen tributos, respeten el medio ambiente, generen empleos, que se lleven bien con la población, que establezcan cadenas de producción nacionales", añadió Humala, para quien la confianza que los inversores mantienen en Perú hunde sus raíces en el estricto respeto a los compromisos firmados. "El Gobierno cumple lo que firma, el Gobierno tiene palabra", enfatizó, mientras que su ministro Castilla señalaba que la apuesta económica del Gobierno no es sólo por los aspectos macroeconómicos, sino también por la construcción de "un modelo de crecimiento mucho más inclusivo, que haga sostenible el crecimiento, en beneficio de todos los peruanos".

Primeros frutos

La visita de Humala a España ha comenzado ya a dar frutos. Cuatro cadenas hoteleras hispanas evalúan ingresar en el mercado hotelero corporativo peruano, una misión de 30 empresas españolas del sector servicios visitará Perú en marzo y las grandes multinacionales españolas han dejado clara su intención de mantener sus inversiones. Telefónica no deja de crecer en Perú y ese país es el único, junto a Argentina y España en el que la petrolera Repsol está presente en toda su gama de actividades.

Y si la visita a España ha sido fructuosa, la comparecencia de las máximas autoridades de Perú en Davos ha dado al país un espaldarazo internacional como destino inversor seguro y fiable. "Perú tiene las puertas abiertas a las inversiones y es una puerta importante de entrada en Latinoamérica. El país mantiene una situación económica sólida y estable en tiempos de crisis", enfatizó Humala en Suiza, donde su política económica recibió elogios.

Tras la gira europea, el ministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla, se ha mostrado muy satisfecho y ha destacado el "enorme entendimiento" que el Gobierno de Lima ha logrado con los inversores. "El resultado son nuevas inversiones que se anunciarán próximamente", indicó Castilla a la agencia Efe al término del periplo europeo de Humala, quien se reunió en Davos con altos directivos de firmas de prospección y extracción de materias primas como Riotinto, Angloamerica, Barrick Gold y Teck Resources. "El objetivo ahora, tras años de esfuerzo por mejorar el clima económico, es lograr mayor diversificación y menor vulnerabilidad a un cambio en el entorno internacional", explicó, para añadir que las mayores vulnerabilidades de Perú son la sobreexposición en el sector primario y una caída en la demanda y los precios".

Inversiones en alza y sólido crecimiento

Según Castilla, Perú aguarda inversiones próximas a los 50.000 millones de dólares en 2012-2014, y ello a pesar de la crisis internacional. Minería, hidrocarburos, electricidad, industria, manufactura y turismo serán los sectores que generarán en el futuro mayor afluencia de inversión foránea, notablemente de España, cuyas inversiones representan ya el 21,20% del stock de IED a fecha de 2010, superando al Reino Unido, EEUU y Holanda. En 2010, Perú registró la cifra récord de 20.781 millones en inversión foránea y fue el cuarto receptor de IED en la región ese año, sólo por detrás de Brasil, México y Chile.

Tanto FMI como la Cepal juzgan que Perú será el país con más crecimiento en el Cono Sur durante este difícil 2012, aunque el Fondo ha rebajado la previsión al 5,25%, debido a una menor demanda externa derivada de la incertidumbre económica global, tras una expansión del 6,75% en 2011. Perú cuenta con el aumento de la inversión exterior para cumplir su meta de expandirse a un ritmo del 6% en los próximos años y mantener la inflación a raya, en torno al 2,5%.

Convertida hoy en una de las economías más dinámicas del área, con un crecimiento medio del 7% en la última década que se ancla en la inversión y el consumo de su creciente mercado interno, Perú presenta un buen cuadro macro. Y a éxitos como el récord de exportaciones de 2001 (45.793 millones de dólares) suma un tranquilizadoramente bajo nivel de deuda (10% del PIB) y un superávit fiscal. Como lugar idóneo para hacer negocios ha ido ganado puestos en el ránking Doing Business, del Banco Mundial, que lo sitúa como el segundo mejor país en clima inversor en Latinoamérica, por detrás de Chile.

No todo brilla

No todo es color de rosa, claro. Aunque el país ha logrado una notable reducción de la pobreza, que se ha bajado en los últimos años del 50% al 30%, mantiene aún muy importantes retos en este ámbito, especialmente en los que erradicación de la pobreza rural y reparto igualitario de los beneficios del crecimiento se refiere. El Gobierno Humala se ha propuesto reducir la pobreza del 31,3% al 20%, y  la pobreza extrema del 9,8% al 5% en 2016.

Pero, signo de que la igualdad social mejora, los sondeos muestran un menor deseo de huir del país entre los jóvenes. Y si hace años el 80% quería irse del país, ahora el 80%-90% no quiere salir y muchos emigrantes regresan. El alto crecimiento ha traído consigo una fuerte demanda de profesionales y numerosas empresas extranjeras y nacionales requieren cada vez más personal altamente cualificado en petróleo y en minería.

El pragmatismo de Humala y su nuevo Gobierno de corte técnico dirigido por Óscar Valdés también afronta otros restos internos en el inmediato, entre ellos los 25 conflictos mineros en curso, que están empañando su relación con sindicatos y el ala izquierda de la formación política presidencial.