El plazo de la oferta, por un importe de 150 millones de euros, expira la próxima semana
El mayor banco luso no descarta una alianza estratégica antes de irse de España
José Alves-Lisboa.– Aunque rechace hacer cualquier comentario oficial sobre la anunciada presentación de una oferta de Cajastur por el Banco Caixa Geral (BCG), el banco público luso Caixa Geral de Depósitos (CGD) no oculta que su fuerte apuesta por el mercado español, considerado como estratégico hasta hace pocas fechas, tiene los días contados. Su venta es una de las imposiciones de la "troika" FMI/UE/BCE, en el ámbito del plan de rescate de 78.000 millones de euros para Portugal. Así, además de la privatización de la eléctrica EdP y de REN (la gestora de las redes energéticas nacionales), cuyo control pasó a manos chinas (China Three Gorges et State Grid, respectivamente), y de otras anunciadas para los próximos meses (aerolínea Tap, Aguas de Portugal, transportes públicos, etc.), el gobierno de Lisboa tuvo que cortar de raíz las ambiciones de expansión internacional de la CGD, cuyo único accionista sigue siendo el Estado.