La CNMV sigue la estela de Francia, Bélgica e Italia y permite desde hoy este tipo de inversiones
Los esfuerzos en provisiones para el ladrillo, el recorte de calificaciones y las dudas sobre el crecimiento allanan el camino a los especuladores
Juan L. Mesa.–
Cabría preguntarse si es verdad aquello de que después de la tempestad llega la calma, para después cuestionarse si tras la tregua llega una tormenta mayor. Ante los precedentes ocurridos en Francia y Bélgica, al que se sumará Italia en los próximos días, en algunos bancos españoles se plantean qué se les avecina, después de la aplacible cotización de sus acciones durante los últimos meses, con la decisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de volver a permitir que los fondos especulativos con posiciones a corto, aquellos que apuestan por la caída de determinadas acciones para obtener su beneficio, vuelven a tener campo libre para hacer sus operaciones que, en los años de la actual crisis, han provocado un hundimiento de sus cotizaciones. Los responsables de la CNMV y de BME siempre han sido reacios a dicha prohibición. Por ello, los especuladores a corto tienen desde hoy la posibilidad de hacer sus controvertidas operaciones de inversión.