La banca tendrá que sanear activos por 50.000 millones con sus propios recursos
Pese a que Luis de Guindos había sido el principal partidario de la creación de un banco malo, finalmente el ministro de Economía, ha admitido que en la situación actual no se pueden utilizar fondos públicos para sanear rápidamente los balances del sector. Era su opción preferida para devolver la confianza perdida internacionalmente. También se ha descartado la otra opción, la de la financiación internacional. No es el momento oportuno. Los bancos baten récords diarios depositando dinero en las arcas del Banco Central Europeo, pero no se prestan un euro entre ellos. Las condiciones que querían introducir los populares en caso de que resultasen necesarios fondos públicos para evitar más quiebras de entidades financieras, no se han admitido por la gran banca.
Los grandes bancos insisten en que quieren ver sentados en sus consejos a los representantes del Estado. No dan lustre. No habrá banco malo. Pero el reconocimiento de que son necesarios 50.000 millones más de provisiones deja en mal lugar al Banco de España y a la autoridad Bancaria Europea. Esta última había cifrado las necesidades para la banca española en aproximadamente la mitad. El Banco de España prácticamente daba ya por hecho el saneamiento. Al menos si nos atenemos a las últimas declaraciones tanto del Gobernador como del subgobernador del Banco.
En cambio, lo que si ha decidido el responsable de Economía es que el sector dedique otros 50.000 millones para sanear activos. La medida parecía inevitable para devolver la confianza en las entidades financieras tras los datos publicados en el reciente informe de estabilidad financiera del Banco de España.
Según el informe del supervisor, la exposición problemática (dudosos, adjudicados y normales bajo vigilancia) vinculada a la actividad de promoción inmobiliaria para bancos y cajas de ahorros es de 176.000 millones de euros, del total de los 338.000 millones invertidos en el sector.
Suponen nada menos que el 52 % de la exposición total a promoción inmobiliaria, el 11,4 % de la cartera crediticia del sector privado residente en España y un 5,2 % del activo consolidado del sector bancario. Son cifras relevantes, pero a las que ha restado importancia el responsable de Economía en sus declaraciones al Financial Times.
Frente a los porcentajes de la crisis financiera en Irlanda, De Guindos recuerda que estos 50.000 millones de provisiones adicionales suponen solamente del orden de un 5% del Producto Interior Bruto. Asumibles.
Tan asumibles que, según De Guindos, en la gran mayoría de los casos, las provisiones que tengan que van a tener que realizar las entidades financieras las van a tener que hacer a partir de sus propios recursos. Bien es cierto que no habrá que hacerlo de golpe, en un solo ejercicio. La previsión es que puedan destinar varios años a este saneamiento.
Ya el presidente del Gobierno comentó en el debate de investidura en respuesta a la interpelación del portavoz de Izquierda Unida, Cayo Lara, que "no era partidario de crear un banco malo".
Está claro que no lo dijo a humo de paja. Habrá que oír las explicaciones del cambio que ha dado en sus propuestas Luis de Guindos.