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Publicado el jueves 26 de enero de 2012

Las comisiones medias de los servicios más básicos acumulan incrementos anuales superiores al 20%

Los clientes pagarán el saneamiento de la Banca

Las provisiones extras limitarán aún más el crédito y las hipotecas tenderán a ser más caras y vinculadas al stock inmobiliario de cada entidad

cajeroJuan L. Mesa.– El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se comprometió desde el primer momento de acceder al cargo a que la segunda oleada de reestructuración financiera no iba a costar un céntimo a los contribuyentes. Puede que tenga razón, aunque hay algunas voces, sobre todo desde los aledaños sindicales, que reclaman inyecciones o ayudas públicas para evitar que el saneamiento de los balances condene a más de una entidad entrar en pérdidas y estrangule aún más la concesión crediticia. Pese a todo, el propio cliente bancario, que también es contribuyente, tendrá que asumir buena parte del coste que suponga al sector financiero el nuevo ejercicio de reestructuración: tanto por parte de las comisiones por determinados servicios, incluso los más básicos, como por unas hipotecas cada vez más caras y condicionadas a la compra de los inmuebles acumulados en las carteras de las propias entidades financieras.

La Banca española confía en que la nueva reforma financiera, casi centrada en el saneamiento de los activos inmobiliarios que hay en sus balances, se articule al final de una manera asumible para poder hacerla tanto en contra de beneficios como de reservas. Una prueba de ello es el presidente del Santander, Emilio Botín, que ya ha dado cierta bendición a los detalles del plan que el Gobierno puede aprobar este viernes en su reunión del Consejo de Ministros, aunque en un principio se había barajado la fecha del 10 de febrero para que se aprobaran los detalles últimos de una de las asignaturas pendientes heredadas del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Al margen de cómo se cuantifiquen las provisiones que las entidades financieras tendrán que hacer sobre sus activos inmobiliarios (se habla, incluso, de cifras mínimas del 65% para el suelo y 35% para los inmuebles terminados), buena parte del sector financiero tendrá que cargar sobre sus propios clientes el esfuerzo que tendrán que realizar en un entorno de menor actividad y de bajos tipos de interés, lo que contraerá aún más los márgenes financieros.

Las comisiones suben un 22% en un año

Una de las pocas salidas que tienen las entidades es el encarecimiento de las comisiones aplicadas a determinados servicios que compensen dicho estrechamiento de márgenes. Según los últimos datos oficiales del Banco de España, las comisiones medias de algunos de los servicios más básicos, como el mantenimiento de una cuenta corriente o de ahorro, se ha encarecido en los últimos doce meses en más de un 22%.

Algo similar ocurre con algunas otras comisiones comunes para la mayoría de los clientes bancarios. Los apuntes por adeudo de recibo se han encarecido a lo largo de 2011 en más de un 17%, mientras que las comisiones que se aplican a las tarjetas se han disparado de forma considerable, aunque dispar entre las distintas entidades. El coste medio de la cuota anual de la tarjeta de débito, la más utilizada y común en plena crisis según destacan Mastercard y Visa, los dos principales actores en los medios de pago, también es un 17% más costosa que hace un año, mientras que la cuota anual de la tarjeta de crédito (una modalidad de plásticos que marca una tendencia decreciente tanto en el número como en el uso, según las dos compañías anteriormente citadas) se ha incremento en el mismo periodo un 9,65%, según datos del Banco de España.

Los resultados de los bancos que se han conocido hasta el momento, con los del Sabadell al margen ya que se conocen hoy, reflejan en este sentido como los ingresos por comisiones muestran un buen comportamiento a pesar de la baja actividad financiera. Banesto logró un 1,6% más en el pasado ejercicio por las comisiones por servicios, principalmente por las aportaciones de riesgos (5,9%) y servicios de valores (7,4%).

Por su parte, Bankinter incremento las comisiones netas en un 5,4%, hasta los 50,8 millones de euros en el cuarto trimestre del ejercicio, la cifra más alta en los últimos trimestres. La mayor contribución vino en el caso del banco presidido por Pedro Guerrero por las comisiones cobradas por seguros (5,7%, siendo uno de los principales negocios de la entidad en el último ejercicio) y del 5,4% en las obtenidas por la gestión de renta variable (el bróker de Bankinter es uno de los más activos en el mercado español pese al menor tamaño del banco).

Presión en el activo

El temor de más de uno es que la nueva reforma del sector financiero español es que estrangule aún más la concesión de créditos. No obstante, los requisitos de mayores provisiones no parecen ser el único condicionante para que la banca se muestre algo más cauta en la concesión de préstamos. Los directivos bancarios argumentan que esa falta de crédito obedece a la ausencia de una demanda solvente de préstamos. Pero las cifras indican, de manera muy clara, el sobrecoste que supone financiarse por las entidades tradicionales.

En el caso de las hipotecas, el encarecimiento de este tipo de préstamos es palpable mes a mes, a pesar de que el euríbor se ha reducido de manera paulatina y paralela al recorte de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE).

Además, la concesión de una hipoteca está cada vez más condicionada, por buena parte de las entidades financieras, a la adquisición de alguno de los inmuebles que acumulan en su cartera y que ahora les supondrá un esfuerzo adicional con la nueva reforma financiera que proyecta el Gobierno.

El diferencial que se aplicaba al euríbor en una hipoteca en el último trimestre de 2011, cuando ya habían recogido reducciones de los tipos de interés oficiales por parte del BCE, era del 1,441%, frente al 1,236% que se aplicaba en el tercer trimestre, según los datos comparativos de iahorro, el comparador online de productos bancarios. El mayor incremento se producía en el sector de las cajas de ahorros (hasta el 1,619% de diferencial) frente a los bancos (1,485%).

Incluso, los bancos online, los más asequibles en precio a la hora de contratar una hipoteca aunque no en condiciones de vinculación, su diferencial se encontraba ya en la última mitad del año pasado por encima del 1%. Hace tan sólo unos años, las entidades tradicionales llegaban a ofrecer hipotecas al euríbor más un diferencial incluso inferior al 0,5%.