El capital chino tiene puesta la mirada en el mercado español
Las armas del Estado serán la normativa jurídica y los contratos de concesión
José Alves-Lisboa.– Todo está prácticamente listo para que las autoridades portuguesas pongan en manos chinas y árabes, State Grid y Omán Oil, respectivamente, el 40% de Red Eléctrica Nacional (REN), que gestiona la infraestructura eléctrica y gasista del país. El precio de la operación ronda los 600 millones de euros, que aunque no alcance las expectativas iniciales, representa casi un 40% más que el valor de mercado. Así, tras las renuncias sucesivas de la gestora británica de redes de energía Nacional Grid y del fondo americano Brookfield, el núcleo duro de REN no podía hacer nada más que abrir los brazos a las ofertas presentadas por State Grid y por Omán Oil, respectivamente por el 25% y por el 15% del capital. Y lo mismo hará ciertamente el gobierno luso (su decisión está prevista para el consejo de ministros del 2 de febrero), que tras la venta del 21,35% de la eléctrica EdP a China Three Gorges, por 2,690 millones de euros, no ve ningún peligro en que ambos activos estratégicos sean controlados por capital público chino.