EL MONITOR
Flavia Rodríguez-Ponga impone un nuevo estilo que comienza a dejarse sentir
El sector asegurador empieza a notar ya los cambios que está introduciendo el Gobierno de Mario Rajoy, que en algunos casos llegan de la mano de la nueva directora general de Seguros y Fondos de Pensiones, Flavia Rodríguez-Ponga. De entrada y como se esperaba, se paralizan la mayoría de las normas que quedaron pendientes en el Consejo de Estado al adelantarse las elecciones generales, por tanto, este organismo no empezará el dictamen de estos anteproyectos y para algunos de ellos, como es el caso de la Ley de Contrato de Seguros, tanto el Ministerio de Justicia como la propia Dirección General de Seguros han pedido su devolución. Se trata de leyes elaboradas por el anterior Gobierno y que el actual quiere revisarlas y cambiar algunas cosas con las que no está de acuerdo antes de volverlas a enviar nuevamente al Consejo de Estado.
Pero tampoco el Gobierno se puede dormir en los laureles, ya que hay leyes que corren una cierta prisa, como en el caso de la citada de Contrato de Seguros, que viene del año 80 y, por tanto, está bastante obsoleta: no regular algunos ramos, mientras que varios artículos y expresiones han perdido su sentido. Además, la nueva legislación tiene que tener muy presente el mundo de las nuevas tecnologías y conferir la necesaria seguridad jurídica a los contratos celebrados a distancia (teléfono, internet...), que es una de las grandes líneas de actuación de la mayoría de las aseguradoras.
Habrá que confiar en que esa revisión del Anteproyecto de Ley de Contrato de Seguros por el nuevo Ejecutivo sea para mejorar el texto actual y no por el simple hecho de "cambiar todo lo que había hecho el Gobierno anterior".
Simplificar el número de reguladores
Otro de los cambios importantes que puede sufrir el sector está en la transformación de la propia Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP). La vicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, anunció, tras el último Consejo de Ministros, que se había formado un grupo de trabajo, integrado por los ministerios de Presidencia, Economía, Hacienda, Fomento y Sanidad, para que presente en el plazo más breve posible una propuesta para simplificar al máximo el número de reguladores, para hacer que estos organismos sean más austeros, neutrales y eficaces.
La vicepresidenta no citó en ningún momento a la DGSFP en su intervención, pero éste organismo necesita ser más neutral y más independiente, ya que hasta ahora es juez y parte, es supervisor y regulador al mismo tiempo, con lo que carece de esa neutralidad señalada por Sáenz de Santamaría. Ese grupo de trabajo podría muy bien proponer la pérdida del carácter supervisor de Seguros, pasando éste al Banco de España, y que la actual Dirección General se quedara solo como regulador del sector asegurador español.
Así no se volverán a repetir casos tan esperpénticos como el sucedido entre el anterior director general, Ricardo Lozano, y la Agrupación Mutua Aseguradora (AMA). La entidad fue sancionada "por un quítame allá esas pajas" y, entre otras cosas, Seguros había forzado la dimisión del presidente, Diego Murillo y de los secretarios Manuel Campos y Manuel Sánchez, a los que además había inhabilitado por un periodo de 80 meses y un día. Al final, tras varios años de litigios, tuvo que ser la Justicia (tanto el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, como de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional) la que levantara las medidas especiales que Seguros había impuesto a la entidad, obligando a la DGSFP a restituir en sus cargos anteriores a los "sancionados". Una de las sentencias calificaba los hechos que motivaron las sanciones de "bastante irrelevantes y sin incidencia en el volumen de negocio de AMA"...otros "erróneamente interpretados por la Administración"... y el resto "opinables y susceptibles de interpretación.
En definitiva fue un episodio lamentable, que dio una imagen desfigurada y desvirtuada del sector, por lo que no se puede volver a repetir y que viene a confirmar bien a las claras que no se puede ni se debe ser juez y parte al mismo tiempo.
Relevo generacional en Mapfre
Quien sigue fielmente el guión trazado es Mapfre en el relevo generacional de su cúpula directiva. Todo el grupo se prepara para dar una entrañable y calurosa despedida a su actual presidente, José Manuel Martínez, que ha sido el gran artífice de la expansión del Grupo y que próximo día 10 de marzo dejará la presidencia durante la junta general de accionistas de la entidad, cargo que ocupará a partir de entonces el actual vicepresidente tercero, Antonio Huertas.
Antes de eso, como también está previsto y anunciado, el próximo 22 de febrero se retira Andrés Jiménez, vicepresidente primero de Mapfre, al cumplir 46 años desde su incorporación al Grupo. Para cubrir los puestos que quedarán vacantes con la retirada de Jiménez (las presidencias de las divisiones de América, Internacional y Reaseguros) Mapfre ha decidió que no recayeran en una sola persona y ha nombrado a Rafael Casas, presidente de Mapfre América; a Javier Fernández-Cid, presidente de Mapfre Internacional; y a Pedro de Macedo, presidente de Mapfre Re. Además ha sido designado consejero delegado de Mapfre Empresas a Jesús Martínez Castellanos. Todos ellos tienen una experiencia de más de 20 años en el Grupo, con lo que la promoción interna sigue siendo una de las señas de identidad de la primera aseguradora española.
Pero todos estos cambios generacionales en Mapfre no le hacen olvidar su principal objetivo que no es otro que seguir creciendo y vendiendo seguros. Por eso Mapfre sigue tocando todas las teclas para aumentar su negocio. Una de las últimas ha sido Bankinter, entidad con la que ya tiene un acuerdo de colaboración para la venta de seguros de Vida y Planes de Pensiones en las sucursales del banco. Actualmente Mapfre y Bankinter están negociando ampliar su actual acuerdo a los productos No Vida, como reconoció la consejera delegada del banco, María Dolores Dancausa, en la presentación de resultados de la entidad.
El seguro español se preocupa por las Pymes
Aunque siempre han sido objeto de atención por parte del seguro, las Pymes han pasado a ocupar un primer plano con la crisis. Son varias las aseguradoras que en estos últimos días han prestado una atención preferente a las empresas de mediano y pequeño tamaño españolas.
Recientemente se ha presentado una iniciativa denominada "Impulsando Pymes", desarrollada por 17 empresas de distintos sectores, entre las que se encuentran las aseguradoras DAS, Sanitas y Crédito y Caución. Se trata de una iniciativa público privada, no lucrativa, que pretende impulsar a la pequeña y mediana empresa española, a través de Encuentros y de una plataforma online que permitirán a cualquier empresa que se registre tener acceso gratis al conocimiento (legal, tecnológico, comercial, de comunicación...) más útil para ayudar a crecer a su compañía.
AXA y el resto
Y es que las pequeñas y medianas empresas españolas lo están pasando muy mal con la crisis y no acaban de tener clara la recuperación económica y, más aún, casi un tercio cree que durante este año su facturación y rentabilidad empeorarán, según un estudio internacional realizado por la aseguradora AXA que toma el pulso a las pymes de 10 países, entre ellos España. Los datos del estudio sitúan a España como el país más pesimista, sólo superado por las pequeñas y medianas empresas polacas.
Para el responsable de pymes de AXA España, Jerome Vignancour, "las empresas españolas tienen una perspectiva negativa de ventas, son conscientes de que la situación económica es preocupante y se centran en mantener el empleo".
A ver si el impulso que quiere dar el Ejecutivo de Rajoy a los emprendedores, a los autónomos y a las pequeñas y medianas empresas reactiva la economía, el empleo y consiguen vencer ese pesimismo.