La Banca se ha convertido en una inversión de riesgo y el Gobierno no ayuda a apagar el incendio
Las entidades medianas, a la espera de nuevas fusiones, aguantan mejor las turbulencias
Marcos Celada.– Los inversores dispuestos a dejar sus ahorros en acciones de bancos españoles tienen que andar con cuidado. Las oscilaciones en sus cotizaciones son muy fuertes y a los sustos habituales de los mercados se unen últimamente los que añaden las propias autoridades económicas. De hecho, el valor en Bolsa de las principales entidades financieras ha reaccionado mucho más negativamente a los anuncios del Ministerio de Economía que a las calificaciones de las agencias de calificación. Este último fin de semana había una nueva referencia para valorar la marcha de la banca española en Bolsa. El día 20 (viernes) y el día 21 (sábado) se cumplían seis meses justos desde que Bankia y Banca Cívica, respectivamente, comenzaron a cotizar. Un vistazo a lo que han hecho en este período los bancos en el parqué pone en evidencia tres cosas: que la preocupación de los inversores por cómo van a cumplir las exigencias de capital tiene mucho peso, que los medianos salen en general mejor parados que los grandes y que los anuncios del Gobierno sobre el cierre de la reforma financiera despista a los mercados y castiga duramente a los valores.