Pese a que los negocios de Gamesa siguen evolucionando favorablemente y a que sus previsiones para los próximos trimestres son optimistas, su cotización no termina de rebotar. Ha conseguido estabilizarse sobre la referencia de los tres euros, pero no refleja ni de lejos el potencial de la compañía. Algunos asesores de inversiones justifican este flojo comportamiento a las posiciones cortas que están castigando al valor en los últimos tiempos.
Concretamente desde el inicio de 2012, Highbridge Capital ha anunciado los pasados días 5, 10 y 12, sendas posiciones cortas por unos porcentajes del capital del 1,171%, del 1,073% y del 0,999%, mientras que a su vez, SAC Capital Advisors comunicó los días 5, 9, 10 y 13 de enero unas posiciones que, respectivamente, supusieron porcentajes del 0,96%, 1,004%, 1,215% y 1,154%.
Unos movimientos que, indudablemente, parecen explicar que el saldo del valor en 2012 sea negativo. Sin embargo, estas acciones ofrecen buenas previsiones de revalorización a medio plazo e incluso algunos administradores patrimoniales opinan que la recuperación podría anticiparse, dada la buena gestión que está realizando su equipo directivo en Extremo Oriente y Latinoamérica, así como en algunos países del Magreb y de Oriente Medio, fundamentalmente. Por lo pronto, los inversores opinan que a lo largo de los últimos meses la marcha de los negocios del grupo ha ganado visibilidad, lo que esperan que termine teniendo su reflejo en la cotización.
La pasada semana anunció una inversión de 25 millones de euros para poner en marcha una factoría en India para fabricar palas para los aerogeneradores destinados a los parques de dicho país, que representan un 20% de sus ventas globales.
Posteriormente, antes de ayer, anunció que suministraría al grupo chino Longyuan turbinas con una potencia de conjunta de 50MW que serán instalados en junio en un parque de Ningxia y que se estima supondrá aproximadamente el 10% de las ventas previstas en este país en 2012. Un contrato que se suma al cerrado con esta misma compañía a comienzos de diciembre por otros 48MW. Ambos contratos serán servidos con el nuevo modelo de turbina G97-2MW.
Todo ello, dentro del acuerdo firmado con tres compañías chinas (Longyuan, CPR y Datang) en abril de 2011 para suministrar en dos años turbinas por unos 900 MW. En China, Gamesa cuenta ya con seis factorías, con una capacidad total de 1.000 MW. Por otra parte, a finales del pasado año, Gamesa anunció un contrato en Egipto para suministrar 100 aerogeneradores de 2MW cada uno, así como su mantenimiento durante cinco años, cuya fabricación se iniciará este año, estando prevista la entrega a lo largo de 2013. Las previsiones de ventas del grupo para 2012 se estiman entre los 3.000 y los 3.500 MW.