El negocio de Brasil es el principal atractivo de la compañía lusa de bandera
La gran preocupación de Lisboa es mantener el "hub" de Lisboa frente a la competencia de Madrid-Barajas
José Alves-Lisboa.– Después de la operación de EdP, cuyo control accionarial pasó a China Three Gorges mediante el pago de 2.700 millones de euros por el 21,35% de la eléctrica en manos del Estado, y cuando quede cerrada la venta del 40% de la gestora de las redes energéticas REN, que tiene como principal "novio" a la igualmente china State Grid, lo que hará el Ggobierno luso conservador dirigido por Passos Coelho, será avanzar también rápidamente en la venta de la compañía aérea nacional TAP, cuya privatización lleva más de una década en candelero. Pero a diferencia de lo que pasó con EdP y de lo que probablemente sucederá con REN (aunque ambas empresas ocupan una posición estratégica en la integración del mercado ibérico de la electricidad y del gas, su privatización no recibió ninguna oferta española), el principal "novio" de TAP es Iberia, que prepara una oferta con British Airways, en el ámbito de su alianza Internacional Airlines Group (IAG), que pretende fundamentalmente reforzar su posición de dominio en los mercados clave de Brasil, América Latina y África.