Estados Unidos confirma el mayor recorte de los bonos desde que empezara la crisis
No ha acabado todo ahí. Tras el anuncio de la carta enviada por el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, al Gobernador del Banco de España para que se aclaren las remuneraciones de los ejecutivos de las cajas que han recibido ayudas del FROB, se ha abierto un proceso de debate sobre las remuneraciones en general en el sector. Las cosas parecen llevar su tiempo. Desde que se iniciara la crisis en el 2007, la controversia ha estado encima de la mesa. Prácticamente todas las reuniones del G20 que se han celebrado han debatido sobre ello. Algunos países como Alemania limitaron los ingresos máximos de un ejecutivo o consejero de una entidad intervenida o subvencionada con dinero de los contribuyentes en 500.000 euros.
Las cifras conocidas de lo que han recibido muchos de los directivos y consejeros de las cajas españolas que han recibido o tienen ayudas del FROB o garantías del Estado son un escándalo. Y no son pocos los que apuntan que lo que está ocurriendo en Estados Unidos puede acabar pasando aquí.
Mientras en Nueva York las calles adyacentes a Wall Street continúan con enormes medidas de seguridad para que los indignados no puedan acceder a la sede del primer mercado bursátil del mundo e imposibilitar así que las imagines vuelvan a dar la vuelta al mundo, lo que no han podido lograr estas barreras es que su clamor llegue a la sociedad.
Esta protesta va a tener consecuencias rápidas en las remuneraciones que van a recibir los gestores de las entidades financieras. No se trata solo de limitarlos por haber recibido ayudas. Se trata de controlarlos porque no pueden ser solo los accionistas quienes sufran las consecuencias de la mala gestión. Algunas cifras que evidencian la codicia de los gestores están cuestionadas. Este año habrá recortes en entidades como JP Morgan o Morgan Stanley de entre el 50 y el 30%.
Los datos que analizaba inicialmente el Wall Street Journal sobre el recorte de salarios y bonos han sido ampliamente difundidos por la prensa y medios no especializados. Incluso se ha convertido en materia destacada de los programas de debate de la televisión donde en general se muestra un desacuerdo con el porcentaje que se siguen llevando los salarios y bonos de los ejecutivos de la banca respecto del beneficio que generan.
Pese a todo lo debatido, gritado y reclamado, si en el 2009 el porcentaje de los beneficios de los bancos destinados a pagar los salaries y bonus era del 32%, este último ejercicio de 2011 llegara al 36%. Es verdad que, pese a ello, van a recibir menos de lo que ingresaron en los dos años anteriores, pero debido a la caída de los beneficios, sus ingresos también serán inferiores. Si en 2009 los ingresos medios de los ejecutivos de las entidades financieras alcanzaban los 498.000 dólares, estos descendieron a 431.000 en 2010 y quedan en 385.000 dólares en 2011. Bien es verdad que en el 2009 suponían el 32% de los beneficios, el 33% en 2010 y el 36% en 2011.
Algunos bancos para tratar de justificar su política recuerdan que los principales ejecutivos de la entidad van a ver recortados drásticamente sus ingresos. Es el caso de Goldman Sachs. Sus 400 principales socios van a recibir un 50% menos que en el 2010, aunque sus ingresos oscilen entre 3 y 6,5 millones de dólares. En el caso de Morgan Stanley la rebaja será de entre el 30 y el 40%
Pero los más críticos con los emolumentos que siguen recibiendo en el sector lo hacen porque consideran que quienes siguen soportando el grueso del peso de la crisis en este caso son los accionistas, cuyo porcentaje de reparto de la tarta por la que han invertido su capital es el que más ha bajado.
Parece más que evidente que el debate abierto por Luis de Guindos con las cajas y el Banco de España no ha hecho más que empezar.