Los problemas de la crisis soberana, pendientes de resolución
Es cierto que el problema fundamental que planteaba el recurso de constitucionalidad de un grupo de profesores alemanes ha quedado resuelto. Las ayudas alemanas para rescatar a Grecia son legales. El Tribunal constitucional de Karlsruhe considera que la puesta de Angela Merkel para salvar a Grecia se ajusta a la ley fundamental alemana. Pero la decisión tiene sus contrapartidas. Pese al resurgir de las cotizaciones de los bancos, especialmente los griegos, el problema de la banca europea no está resuelto. La euforia de los inversores apostando por los bancos helenos exige algo de reflexión. Ni siquiera está decidido todavía que se vaya a otorgar el sexto tramo del pan de rescate, sin el cual Grecia suspendería pagos. Aunque todo parece indicar que para bien de todos, aunque Grecia no cumpla así se va a hacer.
Que el problema de la solvencia y la liquidez en la banca europea no se ha resuelto, quien mejor lo sabe son los propios bancos europeos que siguen mirándose de reojo unos a otros a la espera de que lo diga este jueves el Banco Central Europeo. Esto no quita para admitir que, al menos por un día, algunos se han dado un festín. La banca griega ha conseguido subidas en su índice financiero de más del 17 por ciento. El banco que más ha subido ha sido el Eurobank EFG, con un incremento de su capitalización en un solo día del 22,66%, seguido del Alpha Bank, con una subida del 20,73%. El más modesto de todos fue el Piraeus Bank, que solo logro aumentar el 14,81 por ciento.
A la decisión del Tribunal Constitucional de Karlsruhe que permite al Gobierno alemán seguir apoyando a Grecia hay que añadir el compromiso del gobierno griego de seguir aplicando reformas. Pero no hay que confundirse. Los problemas de los países periféricos continúan. Y van a seguir dando que hablar.
Los ocho jueces de la segunda cámara alemana han declarado conforme a la constitución alemana los apoyos a Grecia, pero no han dado un cheque en Blanco a Angela Merkel. También le 4recuerdan que a partir de ahora cualquier otro apoyo debe ser aprobado previamente por los diputados federales.
Los magistrados del constitucional han rechazado la demanda de los profesores universitarios y de los parlamentarios euroescépticos que se habían mostrado en contra de la decisión de Angela Merkel porque consideraban que el apoyo alemán para salvar a Grecia se ponía al margen del control de la soberanía alemana ejercido a través del parlamento.
Los jueces permiten a Merkel lo que ha hecho pero advierten que a partir de ahora tendrá que ser aprobada previamente cualquier otra medida similar por parte del Bundestag. Y tiene que presentarse ante la Cámara de Berlín próximamente, el día 29 de septiembre para que le aprueben las medidas excepcionales adoptadas por el consejo europeo del pasado 21 de julio.
Dicho con claridad. Los jueces rechazan cualquier automatismo de cara a los futuros planes de rescate de Grecia. El día 29 el Bundestag votará las nuevas medidas de apoyo a Grecia y algunos de los miembros del partido liberal coaligado con Merkel no están dispuestos a darle un cheque en blanco a la canciller.
Bien es verdad que el 29 de septiembre, con la velocidad con la que suceden ahora los acontecimientos, puede quedar muy lejos. Pero hay que recordarlo, porque está claro que no se han resuelto todos los problemas.
Grecia puede no tener que suspender pagos en los próximos días, pero el gran problema del estancamiento económico no se ha resuelto.
Y por lo tanto no se tienen que descartar nuevas operaciones que afectan al sector bancario europeo en las fechas próximas. Quizás no haya que esperar ni siquiera unas horas.