MERCADO LABORAL
Crece la resignación ante la crisis
El 69% de los trabajadores cree que su empresa no aplica correctamente la legislación laboral, pero el 40% no hace nada cuando tiene un problema en el trabajo. Es más, se ha duplicado en un año el número de trabajadores que optan por el conformismo, la pasividad o la resignación ante la mala situación laboral. Lo dice un estudio de la aseguradora de Defensa Jurídica Arag sobre "La confianza en el entorno laboral". Y el Defensor del Asegurado de esta entidad y ex ministro de Trabajo con Aznar, Manuel Pimentel, interpreta que "hay una crisis de confianza, también en el entorno laboral" y que "los altos índices de desempleo en España han dado lugar a que quienes conservan su puesto de trabajo se muestren más conformistas y piensen que intentar defender sus derechos no va a ayudar, sino que incluso puede empeorar su situación". Pimentel habla abiertamente de "conformismo, aunque no se confíe en la empresa, indefensión, pesimismo".
Hay, desde luego, conclusiones más que curiosas, preocupantes, en la segunda oleada del IV Estudio Arag. El 60% de los trabajadores desconfía de sus jefes. Normal. Pero no lo es tanto que el 40% no se fíe ni de sus compañeros. Y cuando hay un problema laboral, se recurre antes a un abogado (15,5%), al INEM (12,2%) e incluso a la propia empresa, que a los sindicatos (9%) que a los compañeros.
¿Por qué no se hace nada cuando hay un problema laboral? El 77% se justifica en que actuar les llevaría a un proceso demasiado largo, y el 71% en que les costaría mucho tiempo para acabar consiguiendo muy poco o nada. Pero el dato más chocante es que, con la que está cayendo, el 24% de los trabajadores firma la carta de despido y el finiquito sin más. El doble que hace un año. Y baja del 62% al 47% el porcentaje de los que firman tras asesorarse. En cambio, sube ligeramente (del 20% al 21%) la tasa de los que no firman porque quieren comprobar que está todo correcto.
La clasificación de problemas laborales está encabezada por las condiciones de trabajo (sueldo, horario, funciones). Detrás viene la extinción del contrato (despido procedente o improcedente, finiquito, temporalidad), y en tercer lugar las cuestiones relacionadas con las prestaciones públicas (paro, jubilación, invalidez y subsidio).
Cuando hay rumores de crisis en el trabajo, el 35% de los trabajadores prefiere esperar (33% en 2010); el 46% busca asesoramiento (tres puntos más que hace un año); y el 19% se pone a buscar trabajo (18% en 2010).
El IV Estudio Arag distingue entre tres perfiles de trabajador: el crédulo (33% del total); el cauto (43%); y el inconformista (18%). El crédulo "confía al 100% en lo que dice su empresa, y ni siquiera se plantea que la compañía pueda estar haciendo algo incorrecto". "Suelen ser personas despreocupadas, bondadosas y poco polémicas, que no suelen buscar la confrontación ni en el trabajo ni en otros aspectos de su vida", señala la aseguradora, que cree que este perfil abunda sobre todo entre los jóvenes menores de 34 años y con estudios primarios.
El trabajador cauto "da, a priori, un voto de confianza a su empresa, aunque se informa e investiga para confirmar que se están teniendo en cuenta sus derechos". Personas "previsoras y analíticas, a las que les gusta consultar varias alternativas antes de tomar decisiones y barajar las consecuencias de sus acciones para no tener sorpresas", abundan entre las mujeres, los mayores de 50 años y los que viven en pareja y con hijos. Y el inconformista "cuestiona por sistema las acciones de su empresa, al igual que hace en otras facetas de su vida". "Personas inquietas, que creen que siempre tienen la razón y que no les importa causar controversia", suelen ser jóvenes, personas con estudios universitarios y sin cargas familiares.
Los trabajadores que más se mueven para hacer valer sus derechos son los de Aragón, con un 56,7%, y los de Andalucía (52,6%). Los más pasivos, los extremeños (sólo el 16,7% reconoce hacer algo ante problemas laborales) y los castellanoleoneses (28,9%).